Tras el duro revés sufrido en la justicia ordinaria, el conglomerado chino Joyvio (actual matriz de Australis) definió la estrategia de no escalar la controversia ante la Corte Suprema y, en su lugar, solicitó formalmente al Centro de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio de Santiago (CAM Santiago) reiniciar el proceso arbitral contra el empresario Isidoro Quiroga.
Este movimiento busca un nuevo pronunciamiento sobre la venta de la salmonera en 2019, la cual se cerró por un monto de USD 921 millones.
Conflicto y anulación del laudo
La disputa tiene como eje central la acusación de Joyvio de que Quiroga y sus ex-ejecutivos ocultaron información clave durante el proceso de auditorías e investigación. Según la empresa China, se omitió deliberadamente que la salmonera operaba en sobreproducción, lo que habría inflado artificialmente el valor de la compañía y expuesto a la nueva gestión a millonarias multas ambientales.
En la primera instancia civil, el tribunal descartó la existencia de una intención deliberada para engañar, sin embargo determinó que los vendedores entregaron información incompleta, ordenando a Quiroga pagar cerca de USD 300 millones.
Sin embargo, el pasado 24 de junio de 2026, la Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago anuló esta resolución por falta de congruencia. En un fallo dividido, el tribunal acogió el recurso de queja de la defensa de Quiroga, argumentando que los árbitros resolvieron sobre una acción de «ajuste de precio» que no había sido solicitada formalmente por el bloque Joyvio, la cual exigía la resolución del contrato o una indemnización de perjuicios.
Estrategia de Joyvio
Lejos de prolongar la discusión en la Corte Suprema, el equipo de abogados que coordina la estrategia de Joyvio, integrado por Alberto Eguiguren y Jorge Bofill, decidió capitalizar lo que en el derecho corporativo se conoce como la pervivencia del proceso.
En el mercado legal se explica que la resolución de la Corte de Apelaciones de Santiago anuló la sentencia previa (el laudo), pero no tiene el alcance de anular el proceso arbitral ni de invalidar la cláusula compromisoria del contrato de compraventa (el acuerdo firmado por las partes para someter cualquier diferencia a la justicia arbitral y no a los tribunales ordinarios). Bajo este principio, la competencia del CAM Santiago sigue plenamente vigente para resolver el fondo de la controversia.
Reestructuración de los equipos legales
Con la reactivación del caso, Joyvio ya movió su primera ficha en el tablero arbitral al proponer como su coárbitra a Sabina Sacco. La abogada cuenta con un perfil especializado en arbitraje internacional de inversiones y un máster en la Universidad de Harvard. Por su parte, el holding de Isidoro Quiroga, Inversiones Benjamín, tiene como plazo fatal el próximo 3 de agosto de 2026 para nombrar a su respectivo coárbitro.
En esta línea, el equipo litigante de la multinacional china, encabezado por Sebastián Oddó y Carolina Alcalde, sumó como refuerzo estelar a Cristián Conejero, socio de la firma Cuatrecasas y especialista en arbitrajes complejos. Sin embargo, la defensa de Joyvio sufrió la baja del penalista Gabriel Zaliasnik (socio de la oficina Albagli Zaliasnik – AZ), quien debió dejar el caso tras asumir oficialmente funciones diplomáticas como embajador de Chile en Israel.
Defensa de Quiroga
El empresario chileno e Inversiones Benjamín continúan bajo la representación técnica de Cristóbal Eyzaguirre, socio del estudio Claro & Cía., quien lideró la exitosa estrategia de nulidad ante el tribunal de alzada capitalino.
La gran interrogante que se instala ahora en el sector acuícola y legal es si este nuevo panel de expertos del CAM mantendrá el criterio del «incumplimiento culpable por información incompleta» o si, tras el severo reproche formal de la Corte de Apelaciones, el proceso se inclinará hacia una victoria definitiva para el excontrolador de Australis.


















