Las últimas semanas de intensas lluvias en gran parte del país, sumado a las bajas temperaturas en pleno época invernal, hacen que la anunciada alza de la luz, sea un duro golpe a la economía doméstica, las pymes y la industria, que non tienen que ver con el cambio climático.
Contexto en Chile
Cabe recordar que este incremento es producto del congelamiento de tarifas desde se registra desde el 2019, durante el estallido social, que luego se extendió por la pandemia. Hoy, el alza es drástico. A partir del 1 de julio, se implementará un incremento escalonado que podría llegar hasta un 60% para el año 2025.
Mientras el presidente Gabriel Boric declara que “la experiencia que yo he tenido en el gobierno es que deuda que no se paga, sale más cara”, autoridades, parlamentarios, técnicos y expertos, buscan en una mesa de trabajo alternativas que sean menos duras a la hora de la aplicación de las nuevas tarifas. Según datos oficiales, la deuda acumulada se empina por sobre los 6000 millones de dólares.
Por otro lado, la autoridad de Hacienda, Mario Marcel, ha indicado que este aumento tarifario incrementará la inflación acumulada hasta junio de 2025 en 1,45 puntos porcentuales.
Asimismo, es necesario un diálogo constructivo entre todos los actores involucrados: empresas, gobierno, sociedad civil y expertos en energía. Solo a través de un esfuerzo conjunto y coordinado podremos encontrar soluciones efectivas y equitativas que permitan mitigar el impacto del alza en el costo de la electricidad y sentar las bases para un desarrollo económico sostenible en Chile.

Desde la academia
El área de la academia también ha entregado su percepción sobre el impacto de esta medida. El Dr. Ulises Alarcón González, académico del Instituto de Gestión e Industria de la Sede Puerto Montt de la Universidad Austral de Chile, investigador Área de Negocios, destacó que «entendiendo que el costo promedio del consumo en electricidad de las plantas procesadoras en la salmonicultura representa aproximadamente alrededor del 13,5% de los costos operacionales, el alza en ciernes impactará en la producción industrial con el aumento en sus costos, produciendo deseconomías de escala y afectando directamente la competitividad de la industria salmonera chilena. Así mismo tendremos un impacto en la Inflación en el país”, cerró el académico de la UACH.
De la casa a las Pymes
Cuando se aplican alzas en la luz, la primera reacción es ver cómo impacta en los hogares, y para se difunden medidas de mitigación, tecnologías para el ahorro e incluso se estudian subsidios para las familias más vulnerables. Sin embargo, este tipo de incrementos energéticos, impactan en la cadena productiva, sobre todo de las pymes y la industria en general.
En este sentido, Héctor Sandoval, presidente de la Confederación Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conapyme), hizo un llamado a que esto “no sea un estrangulamiento de las pymes”, dando cuenta de lo complejo de la situación.
La misma mirada pero desde la industria acuícola y como proveedor de este rubro, es la que comenta, Alex Pérez, gerente de Patagonia ROV, mira con preocupación el desarrollo de los hechos, “la luz, los feriados, el agua, todo lo que sea incrementos nos perjudica, en nuestro caso, nosotros vamos a comenzar a producir ROV, y los costos de producción aumentan con el uso de las máquinas, los gastos asociados al funcionamiento de toda pyme, nuestros márgenes son mínimos para poder competir, y por lo tanto toda alza nos afecta fuertemente”.
Vulnerabilidad financiera
Así, es un hecho que las pymes, que constituyen el motor de la economía local, vivan un escenario adverso. Para muchas pequeñas empresas, el gasto en electricidad representa una parte considerable de sus costos totales. El incremento en las tarifas las coloca en una situación de vulnerabilidad financiera, dificultando su capacidad para competir y crecer en un mercado cada vez más competitivo.
Es de esperar que las autoridades, la industria y sobre todo las pymes, puedan lograr nuevos caminos energéticos que no golpeen de manera tan dura sus desarrollos y empresas. Cada día se escribe una nueva opinión, pero se requiere claridad. La situación actual, más allá de la coyuntura, exige una respuesta rápida y efectiva. La estabilidad y competitividad de sectores estratégicos como la industria y las pymes están en juego. Es momento de actuar con determinación para asegurar un futuro energético más estable, justo y próspero para todos los chilenos.


















