Las Floraciones Algales Nocivas (FAN) se han consolidado como uno de los riesgos más complejos para la salmonicultura chilena. Su impacto no se explica únicamente por la presencia de microalgas, sino por una interacción crítica entre variables ambientales, fisiológicas y sanitarias. En ese escenario, el oxígeno aparece como un eje central para comprender por qué estos eventos pueden escalar rápidamente en términos de mortalidad y pérdida de bienestar animal.
Desde Intesal, esta lectura integrada ha ido tomando fuerza. Para Alexander Jaramillo, coordinador de Salud e Inocuidad, las FAN deben analizarse desde una lógica sanitaria ampliada, donde el ambiente condiciona directamente la salud de los peces.
FAN, oxígeno y susceptibilidad sanitaria
“El oxígeno es un factor ambiental clave en el bienestar y la productividad de los salmones, y también un indicador fundamental para la toma de decisiones productivas y sanitarias”, afirma Jaramillo. Según explica, los análisis realizados por Intesal muestran una relación clara entre eventos FAN y un aumento posterior de la mortalidad infecciosa en los centros afectados.
“Datos de Intesal muestran que, tras eventos de Floraciones Algales Nocivas, los centros afectados se asocian a un aumento de la mortalidad infecciosa”, señala. Esta situación suele darse en contextos donde confluyen varios factores de riesgo: “Estos eventos generalmente coinciden con alzas de temperatura, que reducen el oxígeno disuelto y se asocian a una mayor prevalencia de enfermedades branquiales y de Piscirickettsia salmonis”.
Durante una FAN, el problema no es solo la disponibilidad de oxígeno en la columna de agua. “El oxígeno puede verse afectado por la alta carga de fitoplancton y por el daño mecánico en las branquias, reduciendo la eficiencia respiratoria”, explica Jaramillo. A ello se suma que “algunas microalgas también producen toxinas que generan daños en distintos tejidos”, comprometiendo la condición sanitaria y el bienestar general de los peces.
Lee más en nuestra última edición: Floraciones algales nocivas (FAN)
El oxígeno como variable sanitaria estratégica
Uno de los cambios más relevantes en la preparación de la industria ha sido el reposicionamiento del oxígeno como una variable sanitaria y no únicamente productiva. “Hoy existe una mayor comprensión del rol del oxígeno en el bienestar animal, la productividad y el riesgo sanitario”, plantea el coordinador de Salud e Inocuidad de Intesal.
Ese cambio de enfoque se ha traducido en acciones concretas. “Esto ha impulsado la implementación en Chile de sistemas de oxigenación no solo ante FAN, sino también frente a otros eventos ambientales, como bajas de oxígeno a lo largo del ciclo productivo”, explica. Según Jaramillo, el oxígeno se ha integrado de manera estructural en la gestión diaria de los centros: “Se ha incorporado de forma sistemática como parte de los protocolos sanitarios y productivos, tanto en agua dulce como en la fase de engorda en mar, como una herramienta clave para mitigar el estrés y proteger la salud de los peces”.

Vigilancia temprana y prevención operativa
Desde Intesal, la preparación frente a escenarios de riesgo comienza mucho antes de que un evento FAN se manifieste en los centros. Una de las herramientas centrales es el Programa de Monitoreo de Fitoplancton (PROMOFI), que Jaramillo describe como “un esfuerzo colaborativo, con un apoyo sistemático de las empresas, que aportan puntos de muestreo y un número significativo de muestras desde los centros de cultivo”.
Actualmente, el programa cuenta con más de 100 estaciones de muestreo distribuidas desde la Región de Los Lagos hacia el sur. “Esto mejora significativamente la detección temprana de eventos FAN con potencial impacto sanitario y productivo”, destaca. La información generada permite a Intesal “emitir alertas técnicas y recomendaciones preventivas para los centros de cultivo antes de que se desencadene un evento crítico”.
Además del monitoreo, Intesal participa activamente en el desarrollo de modelos predictivos. “Mantenemos colaboraciones con diferentes instituciones y empresas, aportando nuestras bases de datos para generar modelos que permitan la predicción de eventos FAN”, explica Jaramillo. En esa línea, destaca la reciente publicación asociada al proyecto SATREPS-MACH, financiado por JICA, “que evaluó tres modelos diferentes para la predicción de FAN, con participación de investigadores nacionales e internacionales”.
Cooperación Chile–Japón para anticipar Floraciones Algales Nocivas
SATREPS-MACH es un proyecto científico binacional entre Chile y Japón, financiado por la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA), orientado a comprender, monitorear y predecir las Floraciones Algales Nocivas (FAN) en el sur de Chile.
La iniciativa integra datos oceanográficos, ambientales y biológicos para desarrollar modelos de alerta temprana, con aplicaciones directas en acuicultura, gestión ambiental y reducción de riesgos sanitarios.
Aprendizajes desde eventos pasados
Los eventos históricos de mortalidad masiva han dejado aprendizajes relevantes para la industria. “La evidencia científica ha demostrado que las deficiencias de oxígeno no solo impactan la productividad, sino que también aumentan la susceptibilidad a diversas enfermedades, incluidas las de origen infeccioso”, subraya Jaramillo.
A partir de esos episodios, se ha fortalecido el trabajo conjunto entre industria, autoridades, proveedores e investigadores. “Este trabajo ha sido fundamental no solo para mitigar las consecuencias de eventos de mortalidad masiva asociados a FAN, sino también para avanzar hacia medidas preventivas”, indica. Desde Intesal, ese enfoque se estructura en torno a cuatro principios: “vigilancia, mitigación de riesgos, investigación científica y colaboración público-privada”.
Ciencia, industria y autoridad: una coordinación clave
La articulación entre distintos actores es otro eje del trabajo sanitario frente a FAN. “Intesal cumple un rol articulador, participando activamente en instancias de coordinación interinstitucional con autoridades, empresas productoras, proveedores y la academia”, explica Jaramillo.
Durante el último año, esta labor se ha reflejado en la participación en eventos científicos de alcance nacional e internacional, como LAPECO 2025. “Estos espacios permiten compartir antecedentes técnicos y coordinar acciones de prevención, control y mitigación frente a eventos de FAN y otros eventos con potencial de generar mortalidades masivas”, señala.
Mirada futura: anticiparse en un escenario de cambio climático
Mirando hacia adelante, Jaramillo es claro en identificar el principal desafío: la anticipación. “En escenarios de mayor variabilidad ambiental y eventos extremos, como las FAN, resulta clave fortalecer sistemas de vigilancia temprana integrados”, afirma. Estos sistemas, explica, deben combinar “información satelital, hidrodinámica, ambiental, productiva y sanitaria en tiempo casi real, para apoyar una toma de decisiones oportuna”.
Junto con ello, la investigación aplicada seguirá siendo un pilar. “Desde Intesal hemos impulsado un plan de ciencia orientado a caracterizar los territorios donde se desarrolla la producción”, señala, destacando como ejemplo el estudio de hidrodinámica avanzada del fiordo Comau. “Este tipo de trabajos permite mejorar la comprensión de la dinámica territorial y proyectar escenarios futuros asociados al cambio climático y al riesgo de eventos FAN”.


















