El grupo empresarial ligado a José Luis del Río está dando nuevos pasos para fortalecer su presencia en el negocio del krill antártico, recurso que ha adquirido creciente relevancia internacional por sus aplicaciones en nutrición acuícola, suplementos alimenticios y otros productos de alto valor.
De acuerdo con información publicada por RoadShow, el empresario creó una nueva sociedad destinada al negocio del krill, en medio de un proceso más amplio de reorganización de sus inversiones y preparación del relevo generacional dentro del holding familiar. Del Río, de 80 años, mantiene actualmente la presidencia de Inder SpA y de la pesquera Friosur.
El movimiento tiene una conexión directa con la industria acuícola. Grupo Inder controla Pesca Chile, compañía que desarrolla la captura de krill antártico y cuya producción permite elaborar harina utilizada, entre otros destinos, como ingrediente para alimentación de salmones.
La actividad tiene además una particularidad dentro del sector nacional: Pesca Chile es actualmente la única empresa chilena que captura krill en aguas internacionales de la Antártica, según antecedentes entregados este año por ProChile.
Desde la Antártica a la nutrición acuícola
Las operaciones se realizan a través del buque Antarctic Endeavour, nave de bandera chilena autorizada por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura para capturar krill (Euphausia superba) durante la temporada 2025-2026 en las subáreas estadísticas 48.1, 48.2 y 48.3 reguladas por la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA).
Una vez capturado y procesado, el recurso da origen principalmente a harina de krill, ingrediente que puede incorporarse a dietas para salmonicultura debido a su contenido de proteínas, lípidos y otros componentes de interés nutricional.
Pero sus aplicaciones se han extendido más allá de la acuicultura. ProChile identifica también oportunidades en segmentos como cosmética y suplementos alimenticios, ampliando el potencial comercial asociado a esta materia prima antártica.
Actualmente, el krill procesado por la operación chilena tiene a China como uno de sus principales mercados. Las proyecciones difundidas por ProChile durante marzo apuntaban a que las exportaciones vinculadas al recurso podrían aumentar en cerca de US$3 millones durante 2026, generando nuevas oportunidades para la economía de Magallanes.
Operación busca ganar competitividad
Durante este año, además, Pesca Chile incorporó cambios logísticos para aumentar la eficiencia de sus operaciones antárticas.
Sernapesca implementó un programa piloto que permite fiscalizar en tiempo real los transbordos de harina de krill realizados por la nave mediante dispositivos de registro de imágenes y conexión satelital.
El sistema permite realizar determinadas operaciones de transbordo sin efectuar las recaladas técnicas que anteriormente eran necesarias para completar procedimientos administrativos en Chile. De acuerdo con Sernapesca, el mecanismo puede ahorrar alrededor de 30 días operacionales y mejorar la competitividad de la flota chilena frente a operadores extranjeros presentes en la zona antártica.
El gerente general de Pesca Chile, Enrique Gutiérrez, ha señalado que la empresa espera que el piloto, vigente hasta octubre de 2026, pueda posteriormente derivar en una regulación permanente para operaciones de naves chilenas que trabajan a gran distancia del territorio continental.
Reorganización del Grupo Inder
La creación de una sociedad específica para el krill se produce mientras José Luis del Río redefine su participación directa en distintas compañías.
A comienzos de 2026, el empresario comunicó su salida de directorios como Falabella, Tecnofast, AZA y Alto, indicando que concentraría sus esfuerzos en la estrategia futura y en los nuevos desarrollos de Grupo Inder. Sin embargo, decidió conservar las presidencias de Inder y Friosur.
En el caso de Friosur, el grupo mantiene operaciones pesqueras y salmonicultoras en la zona austral y una estructura de propiedad que también incorpora a trabajadores de la compañía y al grupo pesquero islandés Brim.
La nueva estructura vinculada al krill se inserta así en un negocio que comienza a tomar mayor peso dentro de las actividades marinas del holding y que conecta la pesca antártica chilena con mercados internacionales y con la cadena de suministro de la propia salmonicultura.



















