Con más de 4,000 especies de fitoplancton marino descritas a nivel mundial, 300 de las cuales florecen regularmente con efectos adversos y 80 que producen toxinas, la implementación de sistemas de mitigación ambiental se convierte en una necesidad para los salmoneros.
Soluciones para las FAN
Entre las soluciones presentes en el mercado, se encuentran las cortinas de microburbujas (PCM) y los sistemas de surgencia PSP.
La PCM actúa como una barrera física que bloquea el ingreso de elementos no deseados a un área submarina determinada, mientras que las surgencias son la combinación perfecta para mezclar, airear y transferir oxígeno al entorno acuático con un solo dispositivo, mejorando la calidad del agua, entre muchos otros beneficios, convirtiéndose en una solución bastante versátil.
¿Qué aspectos hay que considerar para garantizar la efectividad y buen funcionamiento de los sistemas de mitigación ambiental?
Prefactibilidad y requerimientos técnicos: Antes de la instalación de cualquier sistema, es esencial realizar un estudio que considere variables como la extensión del sistema, la profundidad de instalación, la velocidad y el rango de las corrientes marinas, así como la ubicación de la fuente de energía. Estos parámetros, son fundamentales para garantizar la efectividad de bloqueo de las cortinas anti-bloom y su capacidad para responder a las condiciones específicas del entorno.
Ingeniería y diseño: Esta etapa incluye toda la ingeniería necesaria para la implementación del proyecto, desde los cálculos, el diseño de planos, los sistemas de distribución de aire hasta la selección de materiales y componentes.
Montaje e instalación: La instalación de una cortina de microburbujas PCM generalmente se completa en un promedio de 4 días, mientras que los sistemas de surgencia pueden instalarse en 3, considerando una configuración del centro de entre 8 a 10 jaulas. Este proceso abarca la instalación y conexión de todos los componentes para el funcionamiento de los sistemas, tanto en superficie como en el entorno submarino. Además de la integración con equipos de aireación u oxigenación, dependiendo de su función y tipo de sistema (PCM o surgencia).

Calidad del aire de los compresores: La calidad del aire suministrado es vital para el buen funcionamiento de estos sistemas. Es fundamental asegurarse de que el aire esté libre de particulado, aceite y otras impurezas, además de controlar el punto de rocío. No se recomienda la utilización de motocompresores ya que pueden comprometer la eficiencia y con ello la protección de los centros de cultivo.
Mantenimiento y operación: El mantenimiento regular es clave para asegurar el funcionamiento óptimo de los sistemas, especialmente antes de la temporada de FAN. Se recomienda realizar ciclos de operación de algunas horas a la semana cuando el sistema no esté en uso para evitar la acumulación de fouling y confirmar a su vez alguna posible mantención que haya que realizar preventivamente.
Automatización y monitoreo: Para maximizar la eficiencia, se recomienda la automatización del monitoreo y control en línea, reduciendo la dependencia de acciones manuales y permitiendo respuestas rápidas y preventivas ante posibles eventos de FAN.
Cierre y acompañamiento post-venta: Mantener contacto constante con los clientes es fundamental para monitorear y garantizar la mejor performance de los sistemas, proporcionando reportes periódicos y asegurando que la información esté siempre disponible en tiempo real.
Ante la eventualidad de la temporada de FAN, mantener la calma y confiar en la robustez de los sistemas que ofrece PSP Chile es clave. Si están correctamente instalados y operando con sus mantenciones periódicas al día, y si se asegura la calidad del aire, los activos estarán protegidos. Aunque los eventos naturales son incontrolables, la prevención a través de los sistemas PCM y surgencias PSP entregan una defensa efectiva, asegurando la sostenibilidad de la operación acuícola.



















