Hack your Mind: Cristian Emhart y el futuro circular de la salmonicultura
En el evento “Hack your Mind”, organizado por Singulares en Puerto Varas, Cristian Emhart, CEO y cofundador de Food for Future, hablará sobre cómo la proteína de insectos puede transformar industrias intensivas como la salmonicultura. Circularidad, innovación regenerativa y cambio de mentalidad, en el centro del debate.
En el marco del evento “Hack your Mind”, organizado por Singulares el 26 y 27 de agosto en el Hotel Bellavista de Puerto Varas, Cristian Emhart —cofundador y CEO de F4F: Food for Future— compartió su visión sobre una “revolución proteica” que ya está en marcha y que busca redefinir cómo alimentamos al mundo sin agotar sus recursos. Con foco en la proteína de insectos y su potencial en industrias como la salmonicultura, Emhart plantea un futuro regenerativo y circular, que exige tanto innovación como un cambio profundo de mentalidad.
“La revolución proteica es una forma de alimentar sin desperdiciar”
— En tu charla planteas una «revolución proteica» basada en insectos como solución para alimentar sin desperdiciar. ¿Cómo crees que este modelo puede escalar hacia industrias intensivas como la salmonicultura, donde el consumo de proteína es crítico y constante?
Un primer eslabón es la cadena productiva, donde se necesita la cooperación de los diferentes actores —proveedores de materias primas, fabricantes de alimentos y productores de salmón—, donde ya se están haciendo esfuerzos para crear líneas de productos premium más sostenibles. Pero esto muchas veces implica costos adicionales de producción, porque se empiezan a internalizar parte de sus externalidades.
Entonces, un segundo eslabón viene determinado por los consumidores, que debemos reconocer este esfuerzo y ser capaces de elegir estos productos más sostenibles, aunque impliquen un pequeño costo adicional.
La industria empujará con mayor fuerza estas prácticas en la medida que el consumidor final reconozca, valore y premie este esfuerzo eligiendo ese tipo de productos. A esto se puede sumar un tercer factor, que es la necesidad de mayores aportes del Estado en el desarrollo de nuevas alternativas alimentarias sostenibles y regenerativas, en línea con acciones como la estrategia nacional de residuos orgánicos, la hoja de ruta de economía circular, o incentivos tributarios para la investigación y desarrollo.
Todos estos elementos son los que hay que articular, alinear y coordinar para que esfuerzos de desarrollo como los que hacemos nosotros en Food for Future, de un escalamiento que es sumamente desafiante, pueda ser viable y factible en el largo plazo.
“La proteína de insectos es regenerativa, circular y competitiva”
— Desde Food for Future están desafiando paradigmas tradicionales de producción alimentaria. ¿Qué rol juega la innovación regenerativa en esta transición, y cómo se vincula con los principios de circularidad que podrían ser aplicables a los sistemas acuícolas?
Principalmente, el de desafiar paradigmas. Hoy existe una industria tradicional en materia de proteínas que es enorme, con décadas de desarrollo y avance tecnológico en insumos tradicionales como la harina de pescado y la soja. Y a esto se suma una alta eficiencia en términos logísticos y de distribución.
Entonces, esta industria regenerativa, de nuevas proteínas sostenibles, carbono negativas y circulares como la proteína de insectos de Food for Future, tienen que aprender a ser competitivas con esta industria tradicional; además de desarrollar nuevos sistemas de producción innovadores, tenemos que alinearnos a las matrices productivas, y proveer insumos que puedan insertarse lo más fácil posible a las cadenas de producción de, por ejemplo, la salmonicultura.
Los vínculos de circularidad son bastante evidentes: la proteína de insectos se produce a partir de una materia prima que es un desecho, los residuos orgánicos de la industria alimentaria. Entonces, insertamos ingredientes proteicos que son hechos a partir de desechos en el alimento de los peces, y eso permite traspasar estos principios de circularidad a los sistemas acuícolas.
“El cambio real no tiene que venir solo de la industria, sino del mercado”
— Hack Your Mindset propone cambiar la forma de pensar para actuar de forma distinta. ¿Qué cambio de mentalidad consideras clave para que industrias como la salmonicultura adopten ingredientes alternativos como la proteína de insectos, y qué barreras culturales o tecnológicas debemos superar?
Para mí, el cambio de mentalidad no necesariamente tiene que venir desde los fabricantes de alimentos o de los productores de salmones. De hecho, ellos ya tienen las capacidades tecnológicas para adoptar en la dieta de los peces ingredientes como la proteína de insecto.
Lo que se requiere realmente es un mercado que entienda la importancia de incorporar esta materia prima circular en este tipo de industrias, tiene que venir desde una demanda que entiende la relevancia e importancia de fabricar productos más sostenibles.
Y, por otro lado, las empresas como Food for Future, que producen estos nuevos ingredientes, tienen que tener la capacidad productiva de proveer en volúmenes, competitividad y calidad a la industria acuícola.
La industria salmonera entiende las barreras que hay, tienen la capacidad de hacer estos cambios, pero necesitan tanto asegurar la disponibilidad de esta nueva materia prima, como que el consumidor final responda a estos nuevos ingredientes —y productos— más sostenibles y circulares.
Emhart expondrá en la primera jornada del evento. Créditos: Hack your Mind
En el marco del evento “Hack your Mind”, organizado por Singulares el 26 y 27 de agosto en el Hotel Bellavista de Puerto Varas, Cristian Emhart —cofundador y CEO de F4F: Food for Future— compartió su visión sobre una “revolución proteica” que ya está en marcha y que busca redefinir cómo alimentamos al mundo sin agotar sus recursos. Con foco en la proteína de insectos y su potencial en industrias como la salmonicultura, Emhart plantea un futuro regenerativo y circular, que exige tanto innovación como un cambio profundo de mentalidad.
“La revolución proteica es una forma de alimentar sin desperdiciar”
— En tu charla planteas una «revolución proteica» basada en insectos como solución para alimentar sin desperdiciar. ¿Cómo crees que este modelo puede escalar hacia industrias intensivas como la salmonicultura, donde el consumo de proteína es crítico y constante?
Un primer eslabón es la cadena productiva, donde se necesita la cooperación de los diferentes actores —proveedores de materias primas, fabricantes de alimentos y productores de salmón—, donde ya se están haciendo esfuerzos para crear líneas de productos premium más sostenibles. Pero esto muchas veces implica costos adicionales de producción, porque se empiezan a internalizar parte de sus externalidades.
Entonces, un segundo eslabón viene determinado por los consumidores, que debemos reconocer este esfuerzo y ser capaces de elegir estos productos más sostenibles, aunque impliquen un pequeño costo adicional.
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La industria empujará con mayor fuerza estas prácticas en la medida que el consumidor final reconozca, valore y premie este esfuerzo eligiendo ese tipo de productos. A esto se puede sumar un tercer factor, que es la necesidad de mayores aportes del Estado en el desarrollo de nuevas alternativas alimentarias sostenibles y regenerativas, en línea con acciones como la estrategia nacional de residuos orgánicos, la hoja de ruta de economía circular, o incentivos tributarios para la investigación y desarrollo.
Todos estos elementos son los que hay que articular, alinear y coordinar para que esfuerzos de desarrollo como los que hacemos nosotros en Food for Future, de un escalamiento que es sumamente desafiante, pueda ser viable y factible en el largo plazo.
“La proteína de insectos es regenerativa, circular y competitiva”
— Desde Food for Future están desafiando paradigmas tradicionales de producción alimentaria. ¿Qué rol juega la innovación regenerativa en esta transición, y cómo se vincula con los principios de circularidad que podrían ser aplicables a los sistemas acuícolas?
Principalmente, el de desafiar paradigmas. Hoy existe una industria tradicional en materia de proteínas que es enorme, con décadas de desarrollo y avance tecnológico en insumos tradicionales como la harina de pescado y la soja. Y a esto se suma una alta eficiencia en términos logísticos y de distribución.
Entonces, esta industria regenerativa, de nuevas proteínas sostenibles, carbono negativas y circulares como la proteína de insectos de Food for Future, tienen que aprender a ser competitivas con esta industria tradicional; además de desarrollar nuevos sistemas de producción innovadores, tenemos que alinearnos a las matrices productivas, y proveer insumos que puedan insertarse lo más fácil posible a las cadenas de producción de, por ejemplo, la salmonicultura.
Los vínculos de circularidad son bastante evidentes: la proteína de insectos se produce a partir de una materia prima que es un desecho, los residuos orgánicos de la industria alimentaria. Entonces, insertamos ingredientes proteicos que son hechos a partir de desechos en el alimento de los peces, y eso permite traspasar estos principios de circularidad a los sistemas acuícolas.
“El cambio real no tiene que venir solo de la industria, sino del mercado”
— Hack Your Mindset propone cambiar la forma de pensar para actuar de forma distinta. ¿Qué cambio de mentalidad consideras clave para que industrias como la salmonicultura adopten ingredientes alternativos como la proteína de insectos, y qué barreras culturales o tecnológicas debemos superar?
Para mí, el cambio de mentalidad no necesariamente tiene que venir desde los fabricantes de alimentos o de los productores de salmones. De hecho, ellos ya tienen las capacidades tecnológicas para adoptar en la dieta de los peces ingredientes como la proteína de insecto.
Lo que se requiere realmente es un mercado que entienda la importancia de incorporar esta materia prima circular en este tipo de industrias, tiene que venir desde una demanda que entiende la relevancia e importancia de fabricar productos más sostenibles.
Y, por otro lado, las empresas como Food for Future, que producen estos nuevos ingredientes, tienen que tener la capacidad productiva de proveer en volúmenes, competitividad y calidad a la industria acuícola.
La industria salmonera entiende las barreras que hay, tienen la capacidad de hacer estos cambios, pero necesitan tanto asegurar la disponibilidad de esta nueva materia prima, como que el consumidor final responda a estos nuevos ingredientes —y productos— más sostenibles y circulares.
Emhart expondrá en la primera jornada del evento. Créditos: Hack your Mind