En las regiones de Antofagasta, Arica, Atacama, Coquimbo, Metropolitana, Valparaíso, la reineta es el pescado más consumido. En tanto, en las regiones del Bío-Bío y Ñuble la preferida es la merluza común, mientras que en Los Lagos lidera el salmón.
Para obtener esos resultados más de mil personas fueron encuestadas por Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS) sobre el consumo de productos marinos en Chile.
Hábitos de consumo
En específico se revela que en promedio en Chile se consumen 3,6 veces al mes pescado y 2,3 veces al mes mariscos. Además, destaca que los productos marinos se consumen mayoritariamente en el hogar (90%), y que el pescado más consumido a nivel nacional es la reineta (41,5%), mientras que el marisco más común es el chorito (33,5%).
Según datos del Servicio Nacional de Pesca, hay más de 200 especies hidrobiológicas que los pescadores pueden extraer del agua en forma legal a nivel nacional, sin embargo, nuestras mesas y las cartas de los restaurantes ofrecen pocas alternativas.
En algún punto dejamos de comprar y comer pescados y mariscos. Quizás también dejamos de tener un casero o una caleta para hacer la compra directa y con confianza. O simplemente dejamos de tener tiempo para filetear pescado y cocinar en familia.

Tres Peces: un modelo de pesca responsable y gastronomía sostenible
Hace siete años abrimos un restaurante en Valparaíso llamado Tres Peces, (@trespecesvalparaiso) con la idea de comprar directo a pescadores y acuicultores de pequeña escala (APE) alimentos del mar en forma sostenible y de origen legal. A cada uno le preguntamos lo que tienen en el agua, y especialmente compramos lo que no tiene demanda. Pagamos al día. Todo 100 por ciento trazable y legal. Así hemos logrado desarrollar una logística para abastecernos de pescados, mariscos y algas desde 40 caletas de todo Chile. Nuestra carta es flexible y se adapta todas las semanas a lo que la mar nos da. No tenemos otras carnes ni menú de niño.
En estos años hemos utilizado en nuestra cocina de Tres Peces más de 100 especies distintas, dando a probar alimentos sostenibles a un público que llega preguntando por reineta.
Incluso, algunos leen la carta de Tres Peces y al no reconocer ningún nombre de los pescados tradicionales como reineta, salmón o merluza común, nos preguntan ¿Y no tiene pescado? Sin identificar a la vidriola, la breca o los salmonetes como alimentos del mar.
¿Qué ha pasado? El restaurante se llena desde que abrimos hasta que cerramos y la gente sale feliz por haber vuelto a disfrutar de un pejerrey frito, un caldillo con sabor o un shot de piure. Conclusión: hay más fanáticos del mar en Chile de lo que nos podíamos imaginar, pero la logística de distribución de los alimentos desde las caletas está al debe.

Un mar de oportunidades
Somos un país privilegiado por la riqueza de biodiversidad marina, pero con una logística débil y una falta de infraestructura de mercados y pescaderías a lo largo de Chile. Ello provoca que la cadena de comercialización sea larga –al menos hay 6 intermediarios, en promedio, desde el bote a la mesa- y, por lo tanto, el pescado se convierte en un alimento caro y solo destinado a ocasiones especiales.
Como respuesta, creamos una pescadería móvil, acreditada por Sernapesca y con sello azul, que nos permite aplicar lo que hemos aprendido en estos años sobre diversificar el consumo de pesca responsable y ser un intermediario ético para abastecer a restaurantes. En menos de un año ya comercializamos a más de 15 restaurantes de la zona central, conectando a las caletas y al mundo gastronómico. Tres Peces pescadería móvil (@trespecespescaderia) fue premiada en 2024 como como mejor contribución en México y como una de las 50 innovaciones destacadas en la industria chilena por Transforma Alimentos.
Citando a Daniel González, presidente del Sindicato de pescadores del Archipiélago de Juan Fernández, “si el país enfrentara alguna crisis internacional, solo con el pescado que se captura en Robinson Crusoe se podría alimentar a toda la población de Chile”.
Tenemos más de 450 caletas y más de100 mil pescadores que quieren llevar lo que pescan o cosechan a sus mesas. Solo falta que usted se vuelva a encantar con este mar sabroso.



















