El informe publicado por el medio noruego, Bergens Tidende detalla que los ingresos del impuesto al salmón durante 2023 fueron inferiores a las estimaciones iniciales, que anticipaban una recaudación más alta. Mads Kvernen Kleppe, asesor principal de la Administración Tributaria de Noruega, confirmó que la cifra neta de US$77,9 millones fue calculada luego de las deducciones de las tarifas de producción, lo que refleja las complejidades y ajustes inherentes a la implementación de una nueva política fiscal.
Reacción del Gobierno por recaudación del impuesto

Erlend Grimstad, secretario de Estado y miembro del Partido del Centro, destacó que, aunque la cifra no alcanzó las expectativas, el impuesto ha logrado generar beneficios para la comunidad.
En un comunicado al portal IntraFish, Grimstad subrayó la importancia de este primer año de recaudación. “Es alentador que US$76 millones, estén ahora beneficiando a la sociedad en su conjunto. Sabíamos que las cifras iniciales podrían ser variables, dado que se trata de un impuesto recién introducido y con muchos factores inciertos», manifestó.
El Ministerio de Finanzas de Noruega ha proyectado que el impuesto al salmón podría generar ingresos de hasta US$403 millones para 2024, aunque estas estimaciones seguirán dependiendo de las condiciones del mercado y del cumplimiento de las empresas acuícolas con la nueva legislación.
Aplicación de la medida
El impuesto, que fue anunciado en el otoño de 2022 y comenzó a aplicarse en enero de 2023, ha generado un rechazo significativo dentro de la industria acuícola. La legislación no fue finalmente aprobada hasta mayo de 2023, lo que causó incertidumbre en el sector. Representantes de la industria han expresado su preocupación por el impacto negativo que este impuesto podría tener sobre la competitividad del sector y la inversión en las comunidades costeras, además de señalar que la implementación acelerada de la medida podría acarrear consecuencias imprevistas a largo plazo.
A pesar de la oposición, el Gobierno sostiene que el impuesto es esencial para asegurar que los recursos naturales de Noruega beneficien a toda la población, no solo a las empresas. Se espera que los efectos completos del impuesto, tanto en términos de ingresos gubernamentales como en su impacto sobre la industria acuícola, se hagan más evidentes a lo largo de 2024.
Argumentos para la medida impositiva
El impuesto sobre la renta de los recursos acuícolas, comúnmente conocido como “impuesto al salmón”, fue diseñado para asegurar que los ingresos derivados de la explotación de los recursos marinos de Noruega se distribuyan de manera más equitativa. A medida que el sistema fiscal se va consolidando, el Gobierno noruego continuará evaluando su impacto en la economía, en las empresas del sector y en el bienestar social.
















