María Ana Matthias de RedMad: “Los sesgos de género limitan la equidad, productividad y crecimiento económico”
La participación femenina en cargos de alta dirección en la industria salmonera sigue siendo limitada, a pesar de los avances recientes. María Ana Matthias, presidenta de la Red de Mujeres de Alta Dirección, habló con InfoSALMON sobre la necesidad de cerrar las brechas de género para lograr un liderazgo inclusivo y sostenible.
Conversamos con María Ana Matthias, presidenta de la Red de Mujeres de Alta Dirección (RedMad), quien profundizó en el liderazgo femenino y la toma de decisiones en grandes empresas chilenas, entre las que se incluyen varias de la industria salmonera. El diálogo destacó los desafíos persistentes para lograr una mayor equidad de género en este ámbito.
La participación femenina en cargos de alta dirección en la industria salmonera sigue siendo limitada. Según el Consejo del Salmón, las mujeres representan el 34% de la fuerza laboral, pero solo el 20% ocupa cargos de liderazgo y un 19% integra los directorios.
El reporte de 2023 indica que, de aproximadamente 4.300 colaboradoras en empresas socias del Consejo del Salmón, 339 desempeñaron cargos como gerentas, jefas y encargadas de procesos, reflejando un aumento del 8% respecto a 2022. Sin embargo, este avance aún no garantiza una participación equitativa.
En Chile, la participación femenina en altos cargos ha crecido en los últimos años, pero los datos muestran que falta mucho por avanzar. Así lo confirman los resultados del VI Reporte de Indicadores de Género en las Empresas.
Aunque las mujeres ocupan cada vez más roles gerenciales y directivos, la paridad de género sigue siendo una meta lejana.
Avances y desafíos según María Ana Matthias
María Ana Matthias reconoce los avances en la participación femenina en la industria y en puestos de liderazgo. Citó el reporte de indicadores de género en empresas que recoge datos entre 2021 y 2024: “En el caso de las gerentas de primera línea, se observa una tendencia al alza, con un aumento de 2,7 puntos porcentuales”.
Asimismo afirmó que “en el porcentaje de directoras también se observa una trayectoria ascendente, con un aumento más pronunciado de 11 puntos porcentuales… Pero si vemos los porcentajes globales, rápidamente nos damos cuenta de que aún queda camino por andar”.
Según Matthias, en 2024 el 23,6% de los cargos gerenciales en grandes empresas chilenas está en manos de mujeres, mientras que ellas representan un 24% de los directores en estas compañías. Estos datos provienen de una muestra de 500 grandes empresas, incluidas firmas salmoneras como AquaChile, Camanchaca y Blumar.
La directora de Corredores de Bolsa Sura señaló que un 36,4% de los directorios en la muestra está compuesto solo por hombres. “Estas cifras nos muestran que, si bien hemos avanzado, aún estamos lejos de lograr un balance de género en la alta dirección en Chile”, afirmó.
María Ana Matthias, presidenta de RedMad. Créditos: Cedida.
Los sesgos de género y su impacto en las empresas
Matthias advierte que los sesgos de género obstaculizan la equidad en las organizaciones. “Siguen siendo un desafío significativo en muchas empresas y se manifiestan de diversas maneras, como la falta de representación femenina en roles de liderazgo, las diferencias salariales injustificadas y el hecho de que se centra la dimensión de cuidados en las mujeres”, señaló.
Con más de 25 años de trayectoria gerencial, sostuvo que estos problemas responden a barreras culturales que limitan el avance profesional de las mujeres y afectan el desarrollo de las empresas.
Para Matthias, los sesgos de género también perjudican la productividad y el crecimiento económico. “Estos sesgos tienen un profundo impacto en las organizaciones, comenzando por la pérdida de talento, ya que impiden aprovechar plenamente el potencial de todas las personas, lo que lleva a la pérdida de oportunidades de innovación y diversidad de perspectivas”, afirmó.
Advirtió que estos sesgos crean ambientes laborales poco inclusivos, lo que reduce la retención de talento femenino. “Al operar bajo sesgos, las empresas pueden pasar por alto a candidatas altamente calificadas y motivadas”, apuntó.
A nivel país, Matthias aseguró que el sesgo de género limita el crecimiento económico al desaprovechar el potencial productivo de la población. Explicó que esto afecta la participación laboral femenina, reduciendo la fuerza de trabajo disponible y el consumo interno.
El llamado a las organizaciones
Para Matthias, las empresas deben asumir un rol activo en la eliminación de brechas de género. “Más allá de talentos o habilidades femeninas, es importante irse aún más atrás y constatar algunos datos objetivos”, sostuvo.
Señaló que “el mundo está compuesto por un 50% de hombres y un 50% de mujeres; hoy, las mujeres son más de la mitad de la matrícula de educación superior y juegan un papel clave en las decisiones de consumo de los hogares”. Desde esta perspectiva, lograr una alta dirección con balance de género resulta esencial para la sostenibilidad organizacional.
Matthias subrayó que el compromiso de las compañías y sus líderes resulta clave para avanzar en equidad de género. “Para ello, los líderes dentro de las organizaciones deben estar convencidos de este compromiso”, afirmó.
Explicó que esto implica que quienes dirigen las empresas deben reconocer esta realidad, formular las preguntas correctas y actuar en consecuencia.
Destacó que las políticas de reclutamiento y promoción cumplen un rol fundamental en la equidad de género. “Esto se traduce en políticas que busquen recrear el equilibrio de género presente en la sociedad”, afirmó.
Matthias propone buscar talento femenino y masculino en sectores menos explorados y valorar a las personas según sus capacidades, evitando que sesgos, prejuicios y expectativas interfieran en el proceso.
La industria salmonera, un sector clave en la economía chilena, enfrenta el desafío de avanzar hacia una mayor equidad de género en sus niveles directivos. Aunque se han logrado mejoras, las empresas deben seguir impulsando cambios para que el talento femenino tenga un rol más destacado en la toma de decisiones.
Conversamos con María Ana Matthias, presidenta de la Red de Mujeres de Alta Dirección (RedMad), quien profundizó en el liderazgo femenino y la toma de decisiones en grandes empresas chilenas, entre las que se incluyen varias de la industria salmonera. El diálogo destacó los desafíos persistentes para lograr una mayor equidad de género en este ámbito.
La participación femenina en cargos de alta dirección en la industria salmonera sigue siendo limitada. Según el Consejo del Salmón, las mujeres representan el 34% de la fuerza laboral, pero solo el 20% ocupa cargos de liderazgo y un 19% integra los directorios.
El reporte de 2023 indica que, de aproximadamente 4.300 colaboradoras en empresas socias del Consejo del Salmón, 339 desempeñaron cargos como gerentas, jefas y encargadas de procesos, reflejando un aumento del 8% respecto a 2022. Sin embargo, este avance aún no garantiza una participación equitativa.
En Chile, la participación femenina en altos cargos ha crecido en los últimos años, pero los datos muestran que falta mucho por avanzar. Así lo confirman los resultados del VI Reporte de Indicadores de Género en las Empresas.
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Aunque las mujeres ocupan cada vez más roles gerenciales y directivos, la paridad de género sigue siendo una meta lejana.
Avances y desafíos según María Ana Matthias
María Ana Matthias reconoce los avances en la participación femenina en la industria y en puestos de liderazgo. Citó el reporte de indicadores de género en empresas que recoge datos entre 2021 y 2024: “En el caso de las gerentas de primera línea, se observa una tendencia al alza, con un aumento de 2,7 puntos porcentuales”.
Asimismo afirmó que “en el porcentaje de directoras también se observa una trayectoria ascendente, con un aumento más pronunciado de 11 puntos porcentuales… Pero si vemos los porcentajes globales, rápidamente nos damos cuenta de que aún queda camino por andar”.
Según Matthias, en 2024 el 23,6% de los cargos gerenciales en grandes empresas chilenas está en manos de mujeres, mientras que ellas representan un 24% de los directores en estas compañías. Estos datos provienen de una muestra de 500 grandes empresas, incluidas firmas salmoneras como AquaChile, Camanchaca y Blumar.
La directora de Corredores de Bolsa Sura señaló que un 36,4% de los directorios en la muestra está compuesto solo por hombres. “Estas cifras nos muestran que, si bien hemos avanzado, aún estamos lejos de lograr un balance de género en la alta dirección en Chile”, afirmó.
María Ana Matthias, presidenta de RedMad. Créditos: Cedida.
Los sesgos de género y su impacto en las empresas
Matthias advierte que los sesgos de género obstaculizan la equidad en las organizaciones. “Siguen siendo un desafío significativo en muchas empresas y se manifiestan de diversas maneras, como la falta de representación femenina en roles de liderazgo, las diferencias salariales injustificadas y el hecho de que se centra la dimensión de cuidados en las mujeres”, señaló.
Con más de 25 años de trayectoria gerencial, sostuvo que estos problemas responden a barreras culturales que limitan el avance profesional de las mujeres y afectan el desarrollo de las empresas.
Para Matthias, los sesgos de género también perjudican la productividad y el crecimiento económico. “Estos sesgos tienen un profundo impacto en las organizaciones, comenzando por la pérdida de talento, ya que impiden aprovechar plenamente el potencial de todas las personas, lo que lleva a la pérdida de oportunidades de innovación y diversidad de perspectivas”, afirmó.
Advirtió que estos sesgos crean ambientes laborales poco inclusivos, lo que reduce la retención de talento femenino. “Al operar bajo sesgos, las empresas pueden pasar por alto a candidatas altamente calificadas y motivadas”, apuntó.
A nivel país, Matthias aseguró que el sesgo de género limita el crecimiento económico al desaprovechar el potencial productivo de la población. Explicó que esto afecta la participación laboral femenina, reduciendo la fuerza de trabajo disponible y el consumo interno.
El llamado a las organizaciones
Para Matthias, las empresas deben asumir un rol activo en la eliminación de brechas de género. “Más allá de talentos o habilidades femeninas, es importante irse aún más atrás y constatar algunos datos objetivos”, sostuvo.
Señaló que “el mundo está compuesto por un 50% de hombres y un 50% de mujeres; hoy, las mujeres son más de la mitad de la matrícula de educación superior y juegan un papel clave en las decisiones de consumo de los hogares”. Desde esta perspectiva, lograr una alta dirección con balance de género resulta esencial para la sostenibilidad organizacional.
Matthias subrayó que el compromiso de las compañías y sus líderes resulta clave para avanzar en equidad de género. “Para ello, los líderes dentro de las organizaciones deben estar convencidos de este compromiso”, afirmó.
Explicó que esto implica que quienes dirigen las empresas deben reconocer esta realidad, formular las preguntas correctas y actuar en consecuencia.
Destacó que las políticas de reclutamiento y promoción cumplen un rol fundamental en la equidad de género. “Esto se traduce en políticas que busquen recrear el equilibrio de género presente en la sociedad”, afirmó.
Matthias propone buscar talento femenino y masculino en sectores menos explorados y valorar a las personas según sus capacidades, evitando que sesgos, prejuicios y expectativas interfieran en el proceso.
La industria salmonera, un sector clave en la economía chilena, enfrenta el desafío de avanzar hacia una mayor equidad de género en sus niveles directivos. Aunque se han logrado mejoras, las empresas deben seguir impulsando cambios para que el talento femenino tenga un rol más destacado en la toma de decisiones.