Oportunidades y desafíos para la industria acuícola desde la mirada de los productores, fue la temática que abordó el gerente de Personas, Sustentabilidad y Asuntos Corporativos de Multi X, Francisco Lobos en el XII Congreso Internacional de AquaSur 2024.
En la instancia, el ejecutivo explicó los avances y beneficios del proyecto Multisea, un proyecto de piscicultura de post smolt que comenzó a construirse en 2020 y está ubicado sobre el canal de Chacao, en la región de Los Lagos, y tiene un modelo de producción híbrido con una capacidad de producción de hasta 7.500 toneladas de salmón Atlántico al año. Multisea es un joint venture entre dos empresas, Sealand Aquaculture, especialista en producción de post smolt, y Multi X , un productor histórico de salmón.
Es una piscicultura que es capaz de recircular el 99% del agua y ha permitido obtener batches de producción de post smolt de 460 gramos. “Hoy hemos finalizado esta primera etapa de producción y creemos que esta instalación es probablemente la estructura más grande del hemisferio sur. La idea es avanzar en este proyecto por fases que nos permitan acortar el lapso en el mar hasta en siete meses. Actualmente, podemos generar post smolt de 460 gramos y terminar el ciclo entre nueve y once meses, pero la idea es poder avanzar con este modelo híbrido y acortar aún más el lapso en el mar para abordar todas las externalidades”, comentó Francisco Lobos.
Ventajas del cultivo híbrido
Al iniciar este proyecto, el ejecutivo detalló que la compañía evaluó los pros y contras del cultivo tradicional e inland. “En el farming tradicional tenemos una gran ventaja que es ser costo eficiente, pero también tenemos algunas desventajas, como, por ejemplo, un entorno que no controlamos, una capacidad de crecimiento que puede ser limitada y distintos desafíos y críticas de los grupos de interés”, comentó.
Por otro lado, “el cultivo inland nos permite tener un mejor perfil de seguridad y un mayor control sobre las variables, aunque presenta costos e inversiones más elevados. Por lo tanto, vemos en la combinación de estos dos mundos una gran alternativa para lograr un mejor control, un mejor equilibrio entre eficiencia y manejo de riesgos”, analizó Lobos.
Respecto a las ventajas, el profesional aseveró que “el sistema de cultivo híbrido es una herramienta para reducir los tiempos de cultivo en agua de mar, pero no solo eso, sino que también nos permite contrarrestar los riesgos estacionales que se muestran particularmente en verano y en otoño”, aseveró el profesional.
“Además, nos sirve para optimizar los ciclos de producción en Magallanes, ya que en esta zona el ciclo de producción tradicional se puede considerar de hasta tres años, mientras que nosotros estamos operando en un régimen de 21 meses más tres. Por otra parte, nos permite dar flexibilidad a algunos ciclos de producción y es una oportunidad para crecer y disminuir el impacto ambiental”, agregó.
Actualmente, la compañía está ad portas de la cosecha de un lote de producción de más de 450 gramos, lo que promete un futuro muy auspicioso para este modelo.


















