Un rediseño profundo del marco económico y regulatorio comienza a tomar forma con el proyecto de “Reconstrucción Nacional”, iniciativa impulsada por el gobierno que busca acelerar la inversión, reducir trabas administrativas y fortalecer la competitividad del país.
El análisis fue abordado por el CEO de Camanchaca, Ricardo García Holtz, en su publicación en LinkedIn titulada “Reconstrucción Nacional: Promesa de competitividad y crecimiento”, donde desglosa los principales alcances de la propuesta y su impacto en sectores productivos.
Según indicó Ricardo García Holtz, el proyecto introduce cambios de gran alcance en materia tributaria, regulatoria y sectorial, combinando señales pro crecimiento con ajustes estructurales relevantes. Asimismo lo indicó el ejecutivo, quien sostuvo que estas medidas permiten mejorar el retorno sobre el capital invertido y fomentar nuevas inversiones.

Rebaja tributaria y estímulo a la inversión
Uno de los ejes centrales es la reducción gradual del impuesto corporativo desde 27% a 23%, junto con la reintegración del sistema tributario y la eliminación de ciertos gravámenes a las ganancias de capital.
Así también lo indicó Ricardo García Holtz, quien subrayó que la invariabilidad tributaria para grandes inversiones debiese aplicarse tanto a capitales nacionales como extranjeros, calificando como “odiosa” la diferencia histórica. Según explicó el ejecutivo, en industrias intensivas en capital este factor resulta determinante para viabilizar proyectos de largo plazo.
Cambios estructurales en la salmonicultura
El proyecto también incorpora modificaciones relevantes para la regulación acuícola, orientadas a mejorar la eficiencia en el uso de concesiones y reducir costos productivos.
En esa línea, Ricardo García Holtz indicó que la flexibilización de los procesos de relocalización —incluyendo excepciones al ingreso al sistema ambiental en ajustes menores— y el reemplazo de la caducidad por inactividad por esquemas de desincentivos económicos progresivos corrigen rigideces históricas del sistema.
Asimismo, lo indicó el ejecutivo, destacando que estos cambios generan beneficios tanto económicos como ambientales al optimizar el uso de concesiones.
Reforma ambiental y menor incertidumbre
Otro de los pilares es la reforma al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), donde se introducen criterios de materialidad para modificaciones de proyectos y se limitan exigencias extemporáneas por parte de la autoridad.
Según indicó Ricardo García Holtz, el establecimiento de plazos más acotados y vinculantes para el Estado permitirá reducir la incertidumbre regulatoria y los tiempos de tramitación, factores que han sido identificados como trabas a la inversión.
Asimismo, lo indicó el ejecutivo, quien enfatizó que la simplificación regulatoria no debe entenderse como un relajo ambiental, sino como una racionalización de las exigencias para hacerlas más efectivas.
Crecimiento versus regulación: el debate abierto
El ejecutivo también abordó el desafío fiscal de reducir la carga tributaria sin compensaciones inmediatas. En ese sentido, Ricardo García Holtz indicó que esta decisión responde a una apuesta por el crecimiento futuro y la generación de mayor recaudación en el largo plazo.
Asimismo, lo indicó el ejecutivo al plantear interrogantes sobre el escenario político y regulatorio, cuestionando si será posible avanzar sin nuevas trabas al crecimiento y si se logrará equilibrar desarrollo económico con protección ambiental.
El debate, concluyó, estará marcado por la capacidad del país de compatibilizar agilidad regulatoria, estabilidad institucional y credibilidad ambiental, elementos clave para sostener el crecimiento y el desarrollo en los próximos años.


















