Durante la reciente Blue Week 2025, realizada en la región de Los Lagos, Roberto Arrieta, presidente ejecutivo de Veterquimica, conversó con InfoSALMON sobre el presente y futuro de la industria acuícola en el país. Su visión, tanto desde la farmacéutica veterinaria como desde su rol en el ecosistema emprendedor, apunta a una acuicultura resiliente, diversificada e impulsora del desarrollo económico.
“La salmonicultura abrió el mar para una explotación sustentable”
El escenario elegido para la entrevista no fue casual: en conjunto con Puerto Montt, Puerto Varas, ciudad ícono de la salmonicultura chilena, fue anfitriona de Blue Week, evento que congrega actores clave del desarrollo oceánico sostenible. Arrieta, quien participó como expositor sobre financiamiento para ecosistemas de emprendimiento, recalcó el doble interés de su empresa: “Como Veterquimica también estamos muy vinculados a la industria del salmón y esta economía azul, así que nuestro interés en Blue Week es doble”.
Desde su perspectiva, realizar Blue Week en el sur de Chile refuerza la identidad marítima del país, y evidencia el papel estratégico de la acuicultura en la transición hacia un modelo económico basado en los océanos.“Encuentro muy interesante que se haga acá, porque de forma natural surge la vinculación con la acuicultura, que es lo que mueve la región”.
Veterquimica y la industria acuícola: más allá del salmón
Con más de 45 años de historia, Veterquimica ha diversificado su oferta hacia soluciones para la salud, nutrición y bioseguridad en centros acuícolas. Arrieta destaca la expansión del enfoque productivo hacia nuevas especies. “La salmonicultura fue la que abrió el mar, pero hay otras especies detrás: mariscos, mitílidos, otros peces y también las algas”, afirma.
Para el empresario, el uso sostenible del extenso litoral chileno no es solo una oportunidad de crecimiento económico, sino una responsabilidad país. “Chile es un país privilegiado en términos de costa. Tenemos una responsabilidad enorme en saber utilizarla bien”, nos señala.
Emprendimiento azul: el legado invisible de la salmonicultura
Desde su rol como mentor de Endeavor, Arrieta observa cómo la industria ha estimulado un ecosistema de innovación tecnológica y emprendimiento único en el país. “La industria del salmón ha generado necesidades que han permitido que muchos emprendedores inicien actividades y exploren nuevas tecnologías”, comenta.
Incluso se atreve a decir que, a diferencia de otras industrias de gran escala como la minería, la acuicultura ha dado pie a una red más diversa de emprendimientos, particularmente en el sur de Chile. “Tal vez ni siquiera en la minería se ve un ecosistema tan grande en torno a una actividad donde Chile tiene ventajas competitivas”.
El ejecutivo llama a la cautela, pero con positivismo
Arrieta no elude el debate sobre los permisos ambientales y regulatorios, tema sensible que afecta a toda la industria chilena. Desde su óptica, hay espacio para la autocrítica y la adaptación. “Es un tremendo peso hoy día. Hay que ser cauto, y atreverse también a reconocer que quizás como país nos adelantamos en algunos temas”.
El ejecutivo llama a revisar el equilibrio entre la regulación interna y las exigencias de los mercados internacionales, para no frenar el desarrollo productivo. “No nos auto impongamos limitaciones más allá de lo que los mercados nos piden. Necesitamos equilibrio entre compromisos internos y oportunidades globales”.
Pero, pese al contexto económico nacional, Arrieta mantiene una visión positiva sobre el desarrollo industrial chileno “La economía mundial sube y baja. Lo importante es que no perdamos el optimismo ni la voluntad de crecer”, indica. “Me tocó vivir los años donde el país crecía al 6%. Hoy llevamos mucho tiempo al 2% y eso no es suficiente para generar bienestar”, señala. Pero su conclusión es que el consumo y el poder adquisitivo van a ir al alza y esto va a mantener el desarrollo económico.



















