Un reciente estudio sobre el impacto de la temperatura del agua en el salmón de cultivo, ha revelado hallazgos significativos que podrían tener repercusiones en la industria acuícola. El científico marino Thomas Fraser, junto con su equipo de investigadores, exploró cómo las temperaturas del agua influyen en el crecimiento, la maduración sexual y la salud de dos tipos de salmón del Atlántico: el salmón diploide “normal” y el salmón triploide, que es estéril.
Temperatura y maduración sexual acelerada
Los resultados del experimento, realizado en agua de mar durante un período de 140 días, muestran que el salmón diploide experimenta una maduración sexual significativamente más rápida en temperaturas más altas. De hecho, la maduración sexual comenzó a 8°C para los machos, y a temperaturas superiores a 18°C, todos los salmones diploides alcanzaron la madurez sexual.
En contraste, los salmones triploides no maduraron sexualmente en todo el experimento, incluso a temperaturas de hasta 20,5°C, lo que refuerza la ventaja de estos salmones en términos de crecimiento, al evitar los efectos negativos de la maduración sexual prematura.
Fraser y su equipo descubrieron que la temperatura ideal para el crecimiento tanto del salmón diploide como del triploide es de 10,5°C, con los peces alcanzando un peso de aproximadamente 1,2 kg en este entorno. Sin embargo, a temperaturas más altas, los salmones triploides experimentaron un crecimiento superior, probablemente porque no invierten energía en la reproducción.
Desafíos para la salud en aguas más cálidas
Aunque los salmones triploides presentan una ventaja en cuanto a crecimiento, enfrentan serios problemas de salud a medida que la temperatura del agua aumenta. En particular, los salmones triploides muestran una mayor prevalencia de cataratas, una enfermedad ocular que puede llevar a la ceguera, especialmente a temperaturas superiores a 5,5°C. Esta enfermedad fue más grave en los triploides, que tuvieron que ser sacrificados a temperaturas superiores a 20,5°C debido a la gravedad de la condición ocular.
En los salmones diploides, las cataratas comenzaron a aparecer a partir de 15,5°C, pero no fueron tan perjudiciales como en los triploides.
Implicaciones para la industria acuícola
Este estudio subraya los desafíos asociados con la piscicultura en aguas más cálidas y sugiere que, aunque los salmones triploides puedan ofrecer beneficios al evitar la maduración sexual, su bienestar podría verse comprometido en temperaturas elevadas. La investigación abre la puerta a nuevos enfoques en la gestión de la temperatura en las instalaciones de acuicultura para mejorar tanto el bienestar de los peces como la eficiencia de la producción.



















