ScaleAQ dio un paso decisivo en innovación sustentable al transformar SirkAQ de proyecto de I+D a producto comercial, marcando un hito en el uso de materiales circulares en la acuicultura. La empresa ya ha producido y entregado los primeros collares flotantes fabricados con plástico reciclado, diseñados para operar en condiciones exigentes y de larga vida útil.


Desde la compañía destacan que el avance no solo representa una mejora ambiental, sino también estratégica para la industria. El uso de materiales reciclados permite reducir la dependencia de materias primas vírgenes y fortalecer la seguridad de suministro en un contexto global más incierto.
El CTO de ScaleAQ, Martin Søreide, subrayó que “el plástico reciclado puede utilizarse en estructuras portantes sin comprometer la seguridad ni la calidad”, abriendo nuevas posibilidades de diseño y fabricación en la salmonicultura.
Impacto climático y validación técnica
Los desarrollos del proyecto muestran resultados relevantes en reducción de emisiones. En un collar flotante tipo FR500, el uso de un 45% de plástico reciclado permite reducir 17,7 toneladas de CO₂e, equivalente a un 33% menos de emisiones. Con un 90% de material reciclado, la reducción alcanza 43,8 toneladas de CO₂e, es decir, un 82% menos.


Las pruebas técnicas incluyeron la identificación de 34 posibles barreras de ingeniería, todas abordadas mediante ensayos con socios tecnológicos como SINTEF Ocean, validando el cumplimiento de normativas como NS9415:2021 y NYTEK23.

Aporte a estándares de la industria
El conocimiento generado también está impactando la regulación del sector. ScaleAQ, junto a Norner y Hallingplast, impulsó un nuevo suplemento normativo (Apéndice G) para permitir el uso de plástico reciclado en estructuras portantes, actualmente en proceso de consulta.
El proyecto es financiado por la Green Platform y cuenta con colaboración de múltiples actores de investigación e industria, consolidando un modelo de innovación abierta.
Orbit One: la cámara inteligente que integra alimentación, biomasa y bienestar
En paralelo, ScaleAQ avanza en una nueva generación de tecnología acuícola con el lanzamiento de Orbit One, una cámara submarina “todo en uno” que integra monitoreo de alimentación y análisis inteligente de peces en un solo sistema.
El dispositivo, de aproximadamente 15 kilos, combina una cámara de alimentación con una cámara frontal estereoscópica capaz de analizar biomasa, detectar piojos y evaluar el bienestar animal, reduciendo la necesidad de múltiples equipos en las jaulas.
Según el equipo de desarrollo, la solución busca simplificar la operación en centros de cultivo y reducir la intervención sobre los peces, disminuyendo el estrés y el riesgo de enfermedades.
“Es nuestro producto más avanzado”, señaló el equipo técnico de ScaleAQ, destacando que la tecnología responde a una industria más madura que demanda soluciones integradas.
Innovación y cambio de mercado
Orbit One es el resultado de más de tres años de desarrollo, pruebas en fiordos noruegos y validación en condiciones reales. La cámara ya cuenta con autorización de la Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria para el recuento automático de piojos, eliminando la necesidad de conteo manual.
La empresa destaca que el mercado está listo para este tipo de soluciones integradas, donde la eficiencia operativa y la reducción de equipos en jaula se vuelven factores clave para la producción acuícola moderna.

















