El nuevo informe técnico «Food fraud in the fisheries and aquaculture sector» publicado por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) este 2026, menciona que aproximadamente uno de cada cinco productos comercializados a nivel global presenta algún tipo de irregularidad, impulsado principalmente por motivaciones económicas.
El reporte destaca que la probabilidad de fraude en el sector pesquero y acuícola alcanza el 20,6%, una cifra superior a la de la carne que reporta un 13,4%, seguido de las frutas y vegetales con un 10,4%. Con más de 12.00 especies en el mercado y cadenas de suministro cada vez más atomizadas, la transparencia se ha convertido en el mayor desafío para la industria.
Gato por liebre
La FAO identifica que el fraude no suele ser un error logístico, sino una práctica deliberada para maximizar beneficios (interés económico). Entre las tácticas más comunes se destacan:
- Sustitución de especies: Reemplazo de productos de alto valor por opciones más económicas (salmón de cultivo por salmón silvestre).
- Adulteración por peso: El uso de agua o aditivos químicos para aumentar el peso y mejorar artificialmente la apariencia.
- Falsas declaraciones de origen y sostenibilidad: El uso indebido de sellos o certificación o la falsificación del área de captura para evitar cuotas o regulaciones ambientales.
En mercados de alto consumo como Italia, el informe detalla que pescados de cultivo pueden venderse como «captura local» hasta por le triple de su valor real, lo que distorsiona la competencia y perjudica a los vendedores honestos.
Trazabilidad inteligente

Esther Garrido Gamarro, Oficial de Pesca de la FAO, señaló que la solución no radica únicamente en aumentar el volumen de pruebas de laboratorio, sino en una «vigilancia inteligente».
«Las tasas de inspección en los grandes mercados suelen ser inferiores al 1%. Por ello, la credibilidad no depende de la cantidad, sino de controles basados en riesgo que apunten a especies de alto valor y anomalías de precios», explicó Garrido. El informe aboga por la armonización global de los nombres científicos en el etiquetado y la integración de tecnologías avanzadas como el barcoding de ADN y la resonancia nuclear en los sistemas nacionales de inspección.
Implicancias para el sector premium
Para industrias altamente tecnificadas y certificadas, como la salmonicultura, este reporte es un llamado de atención. La FAO advierte que la brecha tecnológica entre países exportadores e importadores podría generar disparidades regulatorias, por lo que insta a la colaboración regional para cerrar los espacios que el fraude organizado aprovecha actualmente.



















