El canciller chileno, Alberto van Klaveren, señaló recientemente que una eventual mantención del arancel del 10 % por parte de Estados Unidos a ciertos productos de exportación chilenos «no sería tan negativa», lo que ha generado diversas reacciones en el ámbito productivo nacional. Al margen de estas declaraciones, las negociaciones siguen en curso.
En medio de una semana clave para las tratativas diplomáticas entre Chile y Estados Unidos, crece la preocupación e incertidumbre entre empresarios exportadores por la posible mantención de los aranceles impuestos durante la administración de Donald Trump. Distintos sectores advierten que un eventual 10 % de gravamen —como el que hoy enfrenta Chile— podría afectar seriamente la competitividad de los envíos nacionales al mercado norteamericano.
Salmonicultura en acción
Desde la génesis de la doctrina Trump, la postura de la salmonicultura chilena frente al arancel del 10 % impuesto por Estados Unidos ha sido de preocupación activa y búsqueda de soluciones estratégicas, con énfasis en la colaboración público-privada y la mejora de la competitividad interna.
Asimismo, la industria más allá de las definiciones de los próximos días y de las declaraciones del canciller, ya tienen una postura y plan en marcha. Desde SalmonChile, su presidente Arturo Clément reconoció hace algunos días que, si bien ha habido un impacto en la demanda de salmón chileno en el mercado de Estados Unidos tras la implementación del arancel del 10%, afirma que este ha sido difícil de cuantificar. «Pero sí, la demanda se mantiene débil y no se ha logrado una recuperación en estas primeras semanas. Sí hay un impacto en los otros mercados de destino del salmón chileno, desde el punto de vista de los ajustes de precio, como un efecto de las negativas expectativas futuras de los impactos de los mismos aranceles de EE. UU.», analizó.
Clément destacó la colaboración entre el sector público y privado de la industria salmonera para afrontar el alza arancelaria. Su objetivo es claro: lograr un acuerdo que elimine por completo el arancel del 10% y así restablecer el acceso preferencial al mercado estadounidense.
“También abordar lo que hemos denominado el ‘arancel invisible’, las múltiples trabas administrativas internas que afectan la eficiencia y competitividad de nuestro sector. Por lo tanto, hemos sostenido reuniones con la autoridad para buscar mecanismos para eliminar estas barreras. Para de esta forma mejorar la posición del salmón chileno, no sólo en Estados Unidos, sino en todos los mercados internacionales”, finalizó.
Otras industrias
En declaraciones a emol, diferentes industrias se pronunciaron sobre el efecto de los aranceles. “Cualquier arancel es una mala noticia”, subrayó Iván Marambio, presidente de Frutas de Chile. Al referirse a los posibles efectos sobre el consumo de productos chilenos. La crítica también alcanzó al canciller Alberto van Klaveren. El que calificó como «no tan negativa» la actual tasa del 10 %, generando molestia en el sector.
Por su parte, Guillermo Iturrieta, presidente de Exporlac, recordó que Estados Unidos representa el principal destino de los lácteos chilenos —alrededor del 23 % del total—, y que el 70 % de esos envíos corresponde a leche condensada. Un producto en el que Chile es el mayor proveedor del país norteamericano. “Es una tasa influyente, no menor”, afirmó.
Cabe recordar que la aplicación de aranceles del 10 % por parte de Estados Unidos a productos chilenos es un tema que impacta diariamente el pulso económico y productivo del país. En paralelo, continúan las gestiones diplomáticas bilaterales para lograr su eliminación o al menos mitigar sus efectos. Estas negociaciones están siendo lideradas por la subsecretaria chilena Claudia Sanhueza y el representante comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer.
Cabe recordar que el 1 de agosto, es la fecha límite anunciada por la Casa Blanca para que empiecen a aplicarse los aranceles anunciados.
Banco Central baja la tasa por primera vez en siete meses
Se cumplieron los pronósticos de analistas y el Consejo del Banco Central termina julio con un recorte de 25 puntos base en la tasa de interés. Cayendo de un 5% hasta 4,75%. Se trata del primer movimiento de los tipos desde diciembre de 2024, cuando el ente emisor prosiguió con un congelamiento de la cifra. La actual decisión fue tomada por unanimidad de sus integrantes.


















