El estudio publicado en Ecotoxicology and Environmental Safety, podría tener un gran impacto en la salud y el bienestar de los peces en sistemas RAS. Los resultados pueden contribuir a una mejor evaluación de riesgos y al establecimiento de límites máximos para el H2S en instalaciones RAS.
El sulfuro de hidrógeno (H₂S) es un gas tóxico que puede formarse en sistemas de recirculación acuícola (RAS), especialmente cuando la salinidad es alta. Incluso concentraciones bajas de H₂S, que ocurren durante la producción normal, se han relacionado con problemas de salud y mortalidad en el salmón.
Un estudio reciente ha investigado cómo la exposición prolongada a niveles bajos y no letales de H₂S afecta las mucosas del salmón, que son la primera línea de defensa contra las amenazas ambientales.
Descubrimiento
El salmón posee enzimas que descomponen y eliminan el H₂S del cuerpo. Los investigadores descubrieron que estos enzimas degradadores de sulfuro se inducen incluso a niveles bajos de H₂S en el agua.
Otro hallazgo importante es que las branquias y el órgano olfativo responden al H₂S activando genes que estimulan el sistema inmunológico, lo que permite al pez manejar mejor el estrés. El informe concluye que el sulfuro de hidrógeno afecta el sistema inmunológico en las mucosas del pez sin dañar significativamente el tejido.
«Nuestros hallazgos sugieren que el salmón puede adaptarse en gran medida a los bajos niveles de H₂S que se probaron, sin efectos adversos graves para la salud», afirmó el director del proyecto, Carlo Lazado de Nofima.
«Esta es una buena noticia para la industria acuícola, pero también subrayó la importancia de monitorear y controlar cuidadosamente los niveles de H₂S en los sistemas de recirculación. Los enzimas degradadores de sulfuro pueden servir como biomarcadores importantes cuando el salmón está expuesto al H₂S», agregó.
Este estudio representa un paso importante hacia una acuicultura de salmón terrestre más sostenible y eficiente, con un enfoque en el bienestar animal y la calidad de la producción. Al monitorear y controlar los niveles de H₂S, así como implementar medidas para fortalecer las defensas naturales del pez, los acuicultores pueden promover peces más sanos y productivos.



















