El mercado laboral chileno enfrenta una transformación decisiva, marcada por la creciente necesidad de talento calificado como eje de la competitividad. En este contexto, un reciente informe del OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) advierte que, si bien la incorporación de mujeres al trabajo ha mostrado avances, su desarrollo profesional sigue enfrentando importantes obstáculos.


Más empleo, menos oportunidades
El estudio, correspondiente a la primera edición del Data Hub —una serie de monitoreo bimestral sobre talento y formación—, evidencia una brecha estructural: más mujeres ingresan al mercado laboral, pero pocas logran acceder a instancias de capacitación y crecimiento. De hecho, mientras la participación femenina se proyecta al alza, apenas poco más de un tercio de las capacitaciones tiene enfoque en ellas.
Esta desconexión se vuelve más evidente en sectores estratégicos para la economía chilena. En la construcción, por ejemplo, la presencia femenina sigue siendo marginal, bordeando el 10%. En otras industrias como la minería y la salmonicultura, aunque la participación ha crecido, las mujeres continúan concentradas en funciones de menor especialización y escasa proyección.
Mujeres en Salmonicultura
La industria salmonera en Chile ha avanzado en la incorporación de mujeres, alcanzando cerca de un 35% de
participación laboral femenina. Sin embargo, las brechas en un sector históricamente masculinizado aún persisten. En los últimos cinco años, 11.303 mujeres se han capacitado a través del OTIC CChC, consolidando una base relevante de desarrollo de talento femenino. Esta formación creció de manera sostenida hasta 2024, pero en 2025 registra una leve baja, en línea con una disminución general de la capacitación en la industria


Talento sin liderazgo
Más allá del acceso al empleo, el verdadero desafío radica en cómo se distribuye el talento dentro de las organizaciones. La evidencia sugiere que las mujeres no solo enfrentan barreras para entrar, sino también para avanzar hacia espacios donde se generan valor, innovación y decisiones estratégicas.
En un escenario donde industrias clave anticipan una fuerte demanda de capital humano, expertos coinciden en que potenciar el talento femenino no es solo una cuestión de equidad, sino una necesidad urgente para sostener el crecimiento económico del país.

















