Una nueva tecnología preventiva contra el piojo de mar comienza a generar atención en Noruega. Un informe técnico del Instituto Veterinario Noruego reportó que el sistema LiceDefence logró reducir en promedio un 44% el nivel de infestación por piojo de mar en salmónidos de cultivo durante un ensayo controlado a pequeña escala realizado en la estación de investigación acuícola de GIFAS, en Gildeskål.
En el estudio destacaron el potencial de esta tecnología para reducir la presión parasitaria sin necesidad de manipular físicamente a los peces. La publicación original corresponde al Reporte 44/2026 del Instituto Veterinario Noruego, elaborado por Lars Qviller y Kjetil Korsnes, bajo el título “LiceDefence, et system som tiltrekker seg og dreper pelagiske larver av lakselus” (LiceDefence, un sistema que atrae y elimina larvas pelágicas del piojo del salmón).
A diferencia de tratamientos mecánicos, térmicos o farmacológicos, el enfoque de LiceDefence es preventivo. La tecnología busca intervenir antes de que las larvas del parásito se fijen al pez. Para ello, utiliza luz como mecanismo de atracción y trampas instaladas alrededor de las jaulas. Una vez dentro del sistema, las larvas son inactivadas mediante compuestos de cloro generados a partir de la electrólisis de agua de mar.
De acuerdo con el informe, el ensayo se realizó en seis jaulas experimentales, bajo un diseño controlado con tratamiento alternado. El sistema fue encendido y apagado entre dos grupos de jaulas, lo que permitió comparar periodos con y sin LiceDefence activo, controlando variaciones entre jaulas, periodos y presión natural de infestación.
Los análisis estadísticos, basados en modelos lineales generalizados mixtos, mostraron una reducción significativa del piojo de mar cuando el sistema estuvo activo. La estimación del efecto correspondió a una disminución promedio cercana al 44% frente a los periodos sin tratamiento activo, bajo las condiciones específicas del ensayo.

Sin señales claras de estrés fisiológico
Uno de los aspectos relevantes del reporte es que los investigadores también evaluaron posibles efectos fisiológicos sobre los peces. Para ello, analizaron parámetros sanguíneos asociados a metabolismo, respuesta inmune, equilibrio iónico y marcadores relacionados con daño tisular o estrés.
Según el Instituto Veterinario Noruego, los análisis no entregaron indicios sólidos de mayor estrés, toxicidad o carga fisiológica en los peces expuestos a la tecnología. En particular, no se observaron aumentos sistemáticos en enzimas que normalmente se asocian a estrés oxidativo, daño tisular o afectación fisiológica aguda.
Sin embargo, los autores también son cautelosos. El panel analítico fue limitado y no incluyó marcadores centrales de estrés, como cortisol u otros parámetros hematológicos. Por ello, recomiendan estudios más amplios para evaluar con mayor profundidad posibles efectos fisiológicos en futuras etapas de prueba.
Una tecnología prometedora, pero todavía en fase inicial
El informe plantea que LiceDefence mostró resultados promisorios bajo las condiciones evaluadas, pero subraya que se trató de un ensayo a pequeña escala. Este punto es clave para interpretar el alcance del estudio.
En las jaulas experimentales utilizadas, de 5 x 5 metros, las larvas nunca estaban muy lejos del sistema instalado en el borde. En una jaula comercial de mayor diámetro, las distancias, corrientes, turbulencias y condiciones ambientales pueden variar considerablemente. Por ello, los investigadores advierten que aún no está claro si el mismo nivel de eficacia podrá replicarse en operación comercial.
El propio Instituto Veterinario Noruego señala que la tecnología debe ser evaluada en jaulas de mayor tamaño, donde las condiciones sean más representativas de la salmonicultura comercial. También se requieren estudios adicionales para comprender mejor el comportamiento de las larvas, la eficiencia de captura y eventuales impactos ecológicos sobre otros organismos planctónicos.


















