Sin duda, la innovación es fundamental para el desarrollo y sostenibilidad de la industria salmonicultora y su protagonismo quedó de manifiesto en el reciente Congreso Nacional de Caligidosis en el que participó el Dr. Alejandro Cabezas del Instituto Nacional de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente de Francia (INRAE).
En conversación con nuestro medio, el experto sostuvo que “un elemento importante para la transición de la investigación básica a la aplicación real pasa por la creación de compañías de pequeños tamaños, o startups, ya que me parece que para las grandes compañías quizás los incentivos no son muy grandes y es riesgoso invertir en innovación al principio. Por ello, para introducir innovación en el campo como, por ejemplo, vacunas anti-microbiotas, la creación de startups a partir de ambientes académicos y científicos que empiecen a hacer emprendimientos sería un elemento importante y si el Estado dedica un grupo de recursos importantes para financiar este tipo de pequeñas empresas sería una estrategia asertiva”.
El profesional contó la experiencia en Francia y cómo se podría aplicar en Chile a raíz de los visualizado en el Congreso Nacional de Caligidosis donde se mostró la unidad entre la industria, la academia y los productores de la industria del salmón.
«En Francia existe un comité regional que está compuesto por diferentes actores del Estado y empresarios de la industria para decidir si alguna patente que se descubrió en el ambiente académico tiene un valor aplicado significativo como para que la institución pública invierta en esa patente. Entonces, ya tiene un prefiltro antes de que los actores vayan a usar esa patente», sugirió Cabezas.
«Quizás puedan existir dos tipos de estructuras financieras donde el Estado pudiera tener un impacto importante. La primera está relacionada con las startups, donde se crean subsidios estatales como existen algunos, por ejemplo, a través del Banco de Inversión en Francia. Allí se fomenta lo que se llama ‘Deep Tech’ (tecnología profunda), en el que hay una inversión inicial subsidiada por el Estado para que estas startups puedan comenzar su actividad”, detalló.
«Lo próximo sería desarrollar programas para financiar inversiones de la industria ya establecida, donde el Estado pudiera cubrir una parte de los gastos y la industria privada otra parte. De esta manera, el riesgo disminuiría para las grandes compañías ya que, por ejemplo, invertirían solo la mitad”, explicó.
Vacuna anti-microbiota
El equipo del Dr. Alejandro Cabezas descubrió recientemente que vacunar a los hospedadores contra las bacterias de la microbiota de los vectores artrópodos causa una mortalidad significativa en los vectores y reduce su capacidad para transmitir patógenos, un avance significativo en el control de vectores y las enfermedades transmitidas por éstos.
Al respecto, explicó que «lo que estamos proponiendo es un cambio de paradigma en la vacunación de ectoparásitos donde, en lugar de vacunar contra antígenos propios del ectoparásito, la idea sería vacunar contra bacterias que son simbiontes sin las cuales el ectoparásito no puede vivir. Y entonces, este tipo de vacunas se podría aplicar efectivamente a cualquier tipo de ectoparásito hematófago como el caligus, la garrapata o los mosquitos, por ejemplo”.
Para ello, «hay que desarrollar un programa fuerte del estudio de la microbiota tanto del sea lice como del salmón y cómo la microbiota del sea lice influye en la respuesta inmune del pez. Es un área interesante de desarrollo y también es importante identificar bacterias dentro de la microbiota del sea lice, las cuales juegan un rol importante para la vida del ectoparásito y son las que se pudieran utilizar en las vacunas anti-microbiota», indicó el experto.


















