La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) comenzó un procedimiento sancionatorio contra Piscicultura Nilahue SpA, empresa dueña de la piscicultura, y contra Salmones Aysén, su operadora en modalidad de arriendo. Esto tras detectar modificaciones significativas en el proyecto que no estaban contempladas en su permiso ambiental.
El caso partió en 2021 con dos denuncias. La primera, de carácter ciudadano, alertó sobre la mortalidad de peces en el río Nilahue, en la comuna de Lago Ranco. La segunda provino del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), que, además de reportar la mortalidad, identificó posibles incumplimientos a la normativa sectorial vigente.
A raíz de estas denuncias, la SMA realizó fiscalizaciones en terreno y concluyó que la piscicultura ejecutó obras y modificaciones estructurales sin la autorización correspondiente. Según el organismo, estos cambios no solo incumplieron la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), sino que también afectaron el ecosistema del curso fluvial.
Con el inicio del proceso sancionatorio, los titulares del proyecto podrían enfrentar multas que superan los $4.845 millones, según el valor de la Unidad Tributaria Anual (UTA).
En este contexto, las empresas responsables tienen dos opciones: presentar un Programa de Cumplimiento en un plazo de 10 días hábiles, con medidas concretas para subsanar las infracciones detectadas, o formular sus descargos dentro de los 15 días hábiles siguientes a la notificación, donde argumenten su defensa.



















