Uno de los momentos más críticos del ciclo productivo en la salmonicultura es, sin duda, el traslado de smolts desde el agua dulce hacia los centros de engorda oceánicos. Y aunque este proceso es rutinario, sus consecuencias siguen generando preocupación.
Mortalidad temprana en smolts: El rol crucial de la oxigenación durante el traslado
Según datos recientes compartidos por Aquabench S.A. en este mismo medio, entre el 70% y el 90% de la mortalidad temprana en centros marinos se relaciona directamente con el transporte. Esta cifra revela no sólo un desafío logístico, sino un problema estructural que afecta la eficiencia, la sostenibilidad y el bienestar animal en la industria.
Durante el traslado, los peces están expuestos a una serie de factores estresantes: manipulación, variaciones físico-químicas en el agua, cambios de temperatura y niveles de oxígeno, entre otros. Entre todos estos, la oxigenación del agua juega un rol fundamental y muchas veces, subestimado.
Cuando el oxígeno disuelto no se mantiene dentro de parámetros óptimos, los peces entran en un estado de hipoxia que agrava su estrés fisiológico, comprometiendo su salud y reduciendo su capacidad de adaptación al nuevo entorno. Esto los hace más vulnerables a enfermedades, afecta su alimentación y, en muchos casos, deriva en mortalidad acelerada durante los primeros días post-siembra.
Hoy existen tecnologías que permiten mejorar significativamente la calidad de oxigenación en estos procesos. Una de las más prometedoras es el uso de nanoburbujas de oxígeno.
Nanoburbujas: Solución innovadora para una oxigenación estable y salmonicultura sostenible
A diferencia de los métodos tradicionales, las nanoburbujas —por su tamaño microscópico y comportamiento físico— se mantienen suspendidas en el agua durante más tiempo y logran una distribución más homogénea del oxígeno. Esto se traduce en una oxigenación más estable, sin los altos y bajos que pueden ocurrir con sistemas convencionales, especialmente durante traslados prolongados.
¿Por qué esto es importante? Porque el enfoque preventivo, a través del control de variables críticas como el oxígeno, puede marcar la diferencia entre una siembra exitosa y una pérdida significativa de biomasa. Además, reducir la mortalidad temprana impacta positivamente en la eficiencia del ciclo completo, disminuye el uso de antibióticos y mejora los estándares de bienestar animal.
Desde nuestra experiencia como especialistas en oxigenación con nanoburbujas en acuicultura, creemos que es momento de revisar los protocolos asociados al transporte de peces, no solo desde la logística, sino desde una mirada más integral y científica. Asegurar niveles adecuados de oxígeno desde el primer momento no es solo una medida técnica, es una estrategia clave para avanzar hacia una salmonicultura más resiliente, eficiente y responsable.
Actualmente, no se trata solo de mejorar la eficiencia durante el traslado, sino de elevar la calidad del cultivo en su conjunto. Asegurar un desarrollo sostenible para la salmonicultura en Chile implica adoptar prácticas que aporten tanto a la productividad como a la calidad del producto final. En ese camino, soluciones como la oxigenación pueden marcar una diferencia significativa. Al final, todos ganan: el productor, con mejores resultados operativos, y el consumidor, con un producto de mayor calidad.


















