El virus de la anemia infecciosa del salmón (ISAV) provocó en 2007 una de las peores crisis sanitarias de la historia de la industria salmonera chilena, afectando gravemente la producción nacional. Desde entonces, la ciencia chilena trabaja para prevenir que un evento similar vuelva a repetirse.
En esa línea, el Dr. Marcelo Cortez, académico de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago de Chile, lidera un proyecto Fondecyt Regular que busca desentrañar el comportamiento de este virus a través de técnicas avanzadas de genética reversa. En un video publicado por al Universidad de Santiago, el profesional da cuenta de la investigación.
Ciencia contra el ISAV
“La investigación nace en 2008, cuando llego a la universidad, justo al inicio de la crisis del salmón”, relata el Dr. Cortez. “Detectamos que este virus causaba una mortalidad muy alta, disminuyendo la producción de salmones en cultivo hasta en un 20%. Era un fenómeno inédito en el mundo”, agrega.
Chile es el segundo productor mundial de salmón, después de Noruega. La magnitud de esta industria la convierte en un pilar económico, pero también en un blanco vulnerable frente a agentes patógenos. Para el Dr. Cortez, estudiar estos virus no solo es un desafío científico, sino también un compromiso con el país: “Comprender la biología de los patógenos y desarrollar herramientas aplicadas, como diagnósticos o vacunas, tiene un impacto directo en la industria”.
Investigación para prevenir epidemias
El proyecto, apoyado por la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica (Dicyt) de la Usach, se estructura en tres fases. Primero, la generación de virus recombinantes modificados mediante genética reversa. Luego, su caracterización in vitro, enfocándose en dos proteínas clave del virus: la proteína de fusión y la macrotinina. Finalmente, la evaluación del comportamiento de estos virus en animales.

“La genética reversa nos permite modificar segmentos específicos del virus y estudiar cómo esas alteraciones afectan su virulencia. Es un enfoque que combina investigación básica con proyección aplicada”, señala el virólogo.
El trabajo colaborativo con la industria ha sido fundamental. Empresas como Veterquímica participan activamente, aportando tanto información como materiales. “Este tipo de colaboración nos permite apuntalar la investigación y crear plataformas para desarrollar vacunas no solo contra ISAV, sino también contra otros patógenos relevantes en la salmonicultura”, subraya el investigador.
En un contexto global donde las enfermedades animales pueden tener efectos devastadores, este proyecto no solo fortalece la virología nacional, sino que también prepara al país para enfrentar futuros desafíos sanitarios con mayor resiliencia.



















