Con más de dos décadas de experiencia en la industria del salmón en Chile, Sandro Rezzio ha desarrollado una trayectoria que lo ha llevado a liderar proyectos acuícolas en países como Vietnam, Canadá, Panamá y Honduras. “Partí en el antiguo Mares Australes, luego en Salmones Fríosur, y más tarde recibí una invitación de Carlos Massad para trabajar en Vietnam en el cultivo de cobia, barramundi y pompano”, recordó.
Tras su paso por Asia, Rezzio integró el equipo de la empresa Forever Oceans, donde estuvo a cargo de la investigación y desarrollo de sistemas productivos en Hawái, incluyendo innovaciones en alimentación subacuática y jaulas sumergibles, en colaboración con Lockheed Martin.
“Era un desafío enorme trasladar la experiencia del salmón a especies de aguas cálidas. En Panamá partimos de cero, desde la construcción de pisciculturas hasta el despliegue de jaulas”, relató.
Profesionales chilenos: talento exportable y alto nivel técnico
Consultado sobre la preparación de los profesionales chilenos para enfrentar los desafíos globales de la acuicultura, Rezzio fue categórico: “Tenemos todas las capacidades técnicas y profesionales para competir en cualquier parte del mundo. Lo que debemos fortalecer son nuestras habilidades blandas. Muchas veces creemos que lo sabemos todo, y es necesario abrir la mente y adaptarse a las culturas locales”.
Según el ejecutivo, la presencia de expertos chilenos en países como Arabia Saudita, Omán o Vietnam demuestra la reputación técnica alcanzada por la salmonicultura chilena. “Somos profesionales exportables en términos de capacidades y liderazgo”, subrayó.
Industria del salmón: referente global con altos estándares
Desde su experiencia internacional, Rezzio sostiene que la industria chilena del salmón mantiene estándares productivos y sanitarios de primer nivel. “Tenemos un estándar altísimo, pero lo importante es entender que no se puede hacer un ‘copy-paste’. Cada especie requiere adaptaciones. Lo relevante es aprender y aplicar la tecnología con criterio”.
Además, abordó la percepción internacional sobre la salmonicultura, destacando la necesidad de comunicar mejor los avances del sector frente a las críticas ambientales.
“Muchas veces los detractores no conocen la realidad. Hoy la industria trabaja por un producto sano y limpio. En Regal Springs, por ejemplo, llevamos casi dos años produciendo sin antibióticos, apoyados por Pathovet y Marco Rozas (Fundador y CEO del laboratorio)”, afirmó.
Centroamérica: nuevas oportunidades para la acuicultura
Instalado desde hace dos años en Honduras, el ejecutivo ve un gran potencial de crecimiento en la región centroamericana, tanto para empresas como para profesionales chilenos. “Honduras tiene un tremendo estándar de seguridad y oportunidades. Hay que buscar los nichos: la gente no te va a venir a buscar, depende de cada uno salir y aprovechar la experiencia acumulada”, señaló.
Países como El Salvador y Panamá también están impulsando iniciativas acuícolas con fuerza, y Rezzio observa un escenario “en expansión y lleno de oportunidades” para quienes deseen aportar desde la experiencia técnica chilena.
Un puente entre culturas y especies
Desde la salmonicultura patagónica hasta las especies tropicales del Caribe, la trayectoria de Sandro Rezzio refleja la capacidad de los profesionales chilenos para adaptar conocimiento, liderar equipos internacionales y proyectar la innovación acuícola más allá de las fronteras.
“Para mí es un orgullo mostrar lo que aprendimos en Chile y aplicarlo en otros países. Copiar lo bueno, evitar los errores y seguir avanzando”, concluyó.



















