Lo que partió como una conversación entre pocas terminó transformándose en un movimiento que comienza a hacer ruido en la salmonicultura chilena. WICA (Women in Chilean Aquaculture) celebró recientemente su primera reunión presencial, instancia en la que participaron cerca de 70 mujeres del sector, cuando la meta inicial era apenas convocar a 20.
Karina Gajardo, médica veterinaria, doctora en nutrición acuícola y una de las fundadoras de la red, explica que la idea comenzó a gestarse hace algunos meses, cuando identificaron una necesidad transversal entre profesionales del rubro: contar con un espacio propio para visibilizar el rol de la mujer, compartir experiencias y construir redes de apoyo.
Brechas de género que siguen marcando la industria
Para Gajardo, el principal problema no es la falta de capacidades, sino la escasa visibilidad. “Las mujeres somos súper capaces, pero hay un tema de visibilización del rol de las mujeres en la acuicultura. No hemos logrado mostrar de forma concreta todo lo que aportamos”, sostiene. A ello se suma una segunda brecha crítica: la ausencia de mujeres en cargos de liderazgo.
“Faltan líderes mujeres, mujeres que estén en posición de liderazgo para también arrastrar a otras mujeres. Eso es algo que nos han comentado mucho cuando conversamos con otras profesionales de la industria”, agrega.

Sostenibilidad con mirada femenina
Uno de los ejes más interesantes de WICA es cómo conectan equidad de género con sostenibilidad. “Incluir más mujeres y avanzar hacia la paridad o la equidad de género tiene todo que ver con la sostenibilidad. No solo desde una mirada profesional o técnica, sino también desde la mirada social”, explica Gajardo.
A su juicio, las mujeres aportan una perspectiva distinta, vinculada no solo a procesos productivos, sino también a la relación de la industria con la sociedad y los territorios.
Los hombres como aliados del cambio

Aunque WICA es una red de mujeres, la fundadora recalca que este proceso no puede hacerse en solitario. “Solo el 30% de las trabajadoras en la acuicultura son mujeres. El 70% son hombres, y ellos juegan un rol fundamental”, señala.
Desde esa realidad, plantea que el desafío es construir una industria más inclusiva en conjunto: “No es un tema de mujeres contra hombres. Como se dijo en la reunión, tenemos que ser más que un grupo dentro de la industria: tenemos que ser acuicultura”, afirma.
En ese sentido, Gajardo apunta a la importancia de que quienes hoy ocupan posiciones de liderazgo se atrevan a generar espacios reales para mujeres, ya sea mediante mentorías, apertura de oportunidades o promoviendo su presencia en cargos estratégicos.
De una meta modesta a un impacto inesperado
La alta convocatoria fue una sorpresa incluso para las propias organizadoras. “Nosotras pensábamos primero en 20 personas, esa era nuestra meta. Y ahora habían como 70”, recuerda. Ese crecimiento espontáneo refleja, según la fundadora, que existía una necesidad latente por generar un espacio de apoyo y visibilización dentro del sector.
Un mensaje para las futuras generaciones
La visión de WICA no se queda solo en el presente. Gajardo pone especial énfasis en las nuevas generaciones de profesionales. “Las futuras generaciones son súper importantes para ir generando conciencia sobre la visibilidad de los roles de la mujer dentro de la acuicultura. Aquí hay un espacio donde somos todas bienvenidas”, comenta. Y concluye con una invitación directa: “Que se atrevan con la acuicultura, porque es una profesión súper buena, linda y entretenida. Y si necesitan apoyo, aquí estamos para apañar”.
Cómo integrarse a WICA
Las interesadas en sumarse a la red podrán hacerlo a través de un formulario de inscripción que será difundido por WICA en sus redes sociales, especialmente en Instagram, donde comenzarán a articular su comunidad y anunciar próximas actividades.



















