Desde el inicio de su exposición, Sara Cavini, representante de Greenvolution explicó que el impacto de los aditivos no es unidimensional, sino que responde a distintos mecanismos de acción. “Hay dos vías a través de las cuales pueden afectar, o la vía directa o microbiana, o la vía indirecta físico-química. En cualquier caso, los aditivos modulan el proceso intestinal, y esto repercute directamente sobre los residuos que generan los peces y que finalmente llegan al biofiltro”, señaló, estableciendo el vínculo clave entre nutrición, excreción y funcionamiento del sistema RAS.
La vía microbiana y el comportamiento del biofiltro
Al profundizar en la vía directa o microbiana, la especialista detalló que esta se basa en la incorporación de probióticos, prebióticos u otros aditivos capaces de modificar la microbiota intestinal. “Esta consiste en la incorporación en la dieta de microorganismos vivos o sustratos nutritivos que modifican la microbiota intestinal, los que posteriormente son excretados a través de las fecas y llegan al biofiltro”, explicó Cavini, planteando la interrogante sobre su real capacidad de colonizar y alterar un biofiltro ya establecido.
Los resultados de estudios en sistemas RAS con biofiltros maduros fueron claros: no se observaron cambios significativos en la composición bacteriana ni en la calidad del agua. Según expuso, “las bacterias del biofiltro maduro se mantuvieron exactamente igual, no hubo ningún cambio sustancial, y los parámetros como nitritos y nitratos se mantuvieron dentro de rangos correctos”, lo que sugiere que los probióticos, en estas condiciones, no modifican la estructura del biofiltro.
Digestibilidad, eficiencia y menor carga al sistema
La presentación avanzó luego hacia la vía físico-química, donde los aditivos funcionales juegan un rol indirecto pero altamente relevante. Cavini explicó que mejorar la digestibilidad del alimento implica reducir la cantidad de nitrógeno, fósforo y carbono que llega al biofiltro. “No es solamente mejorar la productividad del pez, sino que estás obteniendo mayor crecimiento utilizando menos alimento, y eso directamente implica que estás aportando menos carga al sistema”, destacó.
En estudios con mezclas de aditivos —incluyendo bacterias acidolácticas, levaduras e inmunoestimulantes— se observó un aumento del crecimiento y una mejora significativa de la eficiencia alimenticia. Esto se tradujo también en mejores parámetros de calidad del agua. “La mayoría de los parámetros medidos mejoraron, como el pH, los nitritos y el oxígeno, lo que sugiere que no solo mejoramos la productividad de los peces, sino incluso todo el sistema RAS”.

Inmunoestimulantes: menos mortalidad y menos baños
Uno de los bloques más destacados de la ponencia estuvo dedicado a los inmunoestimulantes, como la piperina y el extracto de ajo. En el caso de la piperina, Cavini explicó que, a la dosis adecuada, se observó un aumento de las enzimas pancreáticas y una mayor digestibilidad del alimento. “Menos mortalidad quiere decir que estos peces son más saludables, más resilientes frente a desafíos sanitarios, y por tanto es probable que tengas que hacer menos baños terapéuticos”, subrayó.
Respecto al extracto de ajo, Cavini destacó su potente acción antimicrobiana, comparable incluso a la de algunos antibióticos, pero sin efectos negativos sobre el biofiltro. “Pese a su potencia, no se observó ninguna alteración sustancial en el amoníaco, los nitratos ni en otros parámetros del agua, lo que es fundamental en un sistema RAS”, enfatizó, reforzando la seguridad de este tipo de aditivos.
Un llamado a seguir investigando
En el cierre, la directora técnica de Greenvolution advirtió que, pese a los resultados positivos, aún existe un vacío importante en la literatura científica respecto al impacto de los aditivos funcionales sobre el biofiltro en condiciones reales de operación. “Sabemos que funcionan en salud y productividad, pero falta mucha información sobre cómo actúan en el biofiltro, especialmente cuando no hablamos de ensayos pequeños, sino de pisciculturas completas”, señaló.
Como conclusión, Cavini fue categórica: el biofiltro define los límites productivos del sistema RAS y los aditivos funcionales, bien utilizados, mejoran la salud, el crecimiento y reducen la necesidad de baños terapéuticos, sin alterar la calidad del agua, posicionándose como una alternativa real y sostenible para la acuicultura de recirculación.


















