La trazabilidad se ha convertido en el nuevo estándar de oro para los inversores globales. Así lo confirma el último Informe de Progreso de la Fase 2 sobre Trazabilidad de Productos del Mar publicado por la red FAIRR, que gestiona activos combinados por US$9.6 billones.
El documento revela un cambio positivo en la mentalidad corporativa. Cuatro de las siete grandes evaluadas Mitsubishi corporation y Maruha Nichiro, cuentan con compromisos de trazabilidad calificados como robustos.
Marcando una mejora del 100% con respecto a la fase 1 del informe.
Trazabilidad y su importancia
La trazabilidad actúa esencialmente como la historia clínica digital de un pez. Según define el informe, un sistema robusto se caracteriza por su capacidad de rastrear el recorrido completo del producto, desde su origen hasta el punto de venta final.
Para ser considerado efectivo, este sistema debe tener un alcance que cubra el 100% de los productos y no solo especies seleccionadas, y una profundidad que abarque toda la cadena de valor, desde los ingredientes del alimento (feed) hasta el retail.
Además, debe contar con la amplitud necesaria para recopilar datos detallados en cada etapa y operar bajo un formato digital e interoperable, permitiendo que la información fluya sin barreras entre los distintos actores de la industria.
Para el sector, esto trasciende la burocracia. Es la herramienta estratégica que permite validar la legalidad, seguridad y sostenibilidad del salmón ante un mercado internacional cada vez más exigente.
Avances de la industria salmonera
El informe resalta el progreso de Mitsubishi Corporation (controladora de Cermaq). Según FAIRR, la compañía ha presentado una «postura pública» solida hasta la fecha. Alineando sus políticas de adquisición con los estándares globales y vinculando explícitamente la trazabilidad con la gestión de riesgos ambientales y sociales.
Por otro lado, el reporte identifica áreas de mejora para actores como Nissui Corporation (vinculada a Salmones antártica) y Merubeni, señalando la necesidad de desarrollar planes de implementación más detallados para evidenciar sus avances.
El informe reconoce que la industria debe superar barreras estructurales significativas, siendo una de las principales la persistencia de registros manuales en papel en las etapas primarias de producción, lo que dificulta enormemente la transición hacia una digitalización interoperable.
Una oportunidad millonaria
Más allá de la exigencia, los inversores presentan este informe como una oportunidad financiera. El reporte cita estimaciones de Planet Tracker que sugieren que la implementación de una trazabilidad eficaz podría aumentar la valoración y rentabilidad del sector acuícola en hasta US$600 mil millones.
Esto se lograría mediante la reducción de costos por retiros de productos, mayor eficiencia operativa y el acceso a mercados premium que exigen transparencia total.
El informe también aborda el papel de certificaciones como ASC y MSC, ampliamente utilizadas en Chile. Si bien se valoran como herramientas fundamentales para asegurar la sostenibilidad, FAIRR aclara que deben funcionar como complemento y no como sustituto de un sistema de trazabilidad digital propio de la empresa, capaz de ofrecer datos en tiempo real.
La próxima fase de este compromiso de inversión (Fase 3) comenzará en mayo de 2026, con el foco puesto en apoyar a las empresas para superar las barreras técnicas de la digitalización.


















