Patricio Melero comenzó su presidencia en SalmonChile fijando desde el arranque el tono de su gestión. En su primer punto de prensa como timonel del gremio, afirmó que el gran desafío del sector es “vencer una serie de vallas que están dificultando la competitividad de la salmonicultura” y que también están frenando “su crecimiento y el de todos los habitantes y trabajadores de una región que dependen en forma muy importante de esta actividad”.
“Hoy día es una industria que está estancada”
Melero fue aún más directo al describir el momento que enfrenta la actividad. “Hoy día es una industria que está estancada, que ve dificultado su crecimiento, que demoran años los permisos, que hay acciones y reglamentos y normas que se contradicen entre sí”, sostuvo, al poner la certeza jurídica como el principal eje de su mensaje.
La frase más fuerte de su debut resumió el corazón de su planteamiento: “Sin certeza jurídica no hay crecimiento y sin crecimiento no hay desarrollo”. Con ello, el nuevo presidente de SalmonChile dejó claro que su gestión buscará empujar cambios legislativos y regulatorios para recuperar el dinamismo del sector.
“Queremos que nos dejen trabajar tranquilos”
En uno de los pasajes más categóricos del punto de prensa, Melero afirmó: “Queremos que nos dejen trabajar tranquilos, que nos ayuden a tener más certeza jurídica, mayor claridad”. Junto con eso, recalcó la magnitud económica de la actividad al señalar que la salmonicultura debe recibir la importancia que tiene “al ser el segundo sector productivo del país después de la gran minería”.
Ese llamado estuvo acompañado de una señal explícita hacia la próxima administración. “Creo que el gobierno que va a asumir tiene una mejor comprensión de la importancia de la salmonicultura como un motor de desarrollo, de crecimiento y de inversión”, dijo Melero, agregando que espera que esa visión se traduzca en “cambios que den mayor certeza jurídica” y en enfrentar “con decisión las políticas arancelarias” que afectan al sector.
Ley Lafkenche y cambios regulatorios
Otro de los temas que instaló en su debut fue la discusión regulatoria. “Hay que llevar adelante cambios regulatorios”, sostuvo, junto con reconocer “el valor de la ley Lafkenche aprobada”, pero también del proyecto que busca modificarla en algunos aspectos en el Parlamento. A su juicio, el desafío es que la regulación permita “la armonía entre la sustentabilidad y la producción”.
En esa misma línea, valoró el trabajo parlamentario en torno a esta materia y señaló: “Esperamos que el Gobierno le presente indicaciones y los cambios necesarios para que podamos tener una legislación en armonía y con capacidad de hacerse cargo de los desafíos del futuro”.

Competitividad, aranceles y mercado internacional
Melero también vinculó el futuro del gremio con el escenario externo. “Estamos jugando un tablero internacional”, advirtió, al mencionar “desafíos muy grandes con las políticas arancelarias que están imponiendo algunos países” y cómo eso afecta la competitividad chilena.
Al profundizar en ese punto, remarcó la relevancia del mercado estadounidense: “El mercado norteamericano es poco más del 40% de la exportación chilena. Llegamos a más de 100 mercados”. Por lo mismo, insistió en que “la política arancelaria no puede ser una obstrucción al desarrollo y a la competitividad”.
“Competitividad, crecimiento y armonía con el medio ambiente”
Frente a la tensión habitual entre expansión productiva y exigencias ambientales, Melero buscó instalar una tesis de compatibilidad. “Competitividad, crecimiento y armonía con el medio ambiente no son conceptos reñidos, sino que son complementarios”, afirmó.
Bajo esa lógica, añadió que el ejemplo de Noruega y otros países “es un ejemplo a seguir en la complementación y en el entendimiento público-privado”, y recalcó que la fiscalización y la supervisión son necesarias, pero deben ser “profesionales” y compatibles con una actividad competitiva.
Un inicio que fija agenda
Más que una presentación de estilo, el debut de Patricio Melero en SalmonChile operó como una declaración de prioridades. Con frases como “sin certeza jurídica no hay crecimiento”, “queremos que nos dejen trabajar tranquilos” y “hoy día es una industria que está estancada”, el nuevo presidente del gremio dejó delineada una presidencia enfocada en destrabar permisos, empujar cambios regulatorios y reposicionar la salmonicultura en la agenda política y económica del país.


















