El cambio de mando presidencial abrió un nuevo escenario de expectativas para la salmonicultura chilena. Desde los gremios empresariales hasta ejecutivos del sector, representantes regionales y trabajadores, las señales apuntan a una misma idea: el nuevo gobierno debiera traducirse en mayor certeza regulatoria, reactivación productiva y una agenda más clara para el desarrollo del sur austral.
Desde SalmonChile, su presidente Patricio Melero marcó con claridad el tono del sector. “En SalmonChile expresamos nuestros mejores deseos y toda nuestra disposición a colaborar con el gobierno del Presidente José Antonio Kast que hoy asume”, señaló. Pero junto con eso fijó una exigencia concreta: “Como salmonicultores, lo que esperamos del nuevo gobierno son certezas jurídicas y claridad regulatoria para materializar nuestro potencial de crecimiento sustentable”.

Melero además subrayó el peso económico de la actividad y advirtió sobre el costo del estancamiento. “Chile no puede darse el lujo de tener estancado a un sector que representa el 2,1% del PIB y genera 86 mil empleos directos e indirectos en el sur austral”, afirmó. Y agregó que el gremio valora “profundamente el discurso positivo del Presidente Kast y sus autoridades sobre la importancia de diseñar un acuerdo estratégico público-privado para reimpulsar nuestro sector”.
En esa misma línea, Melero remarcó que “con el estímulo adecuado y trabajo conjunto, la salmonicultura puede recuperar su dinamismo y proyección internacional, y ser verdaderos aliados del crecimiento que Chile tanto necesita”.
“Reglas claras” y “visión de largo plazo”
Desde el Consejo del Salmón, la presidenta ejecutiva Loreto Seguel sostuvo que la nueva etapa política podría abrir espacio para destrabar el crecimiento del sector. En el comunicado difundido este 11 de marzo, el gremio planteó una agenda de colaboración y eficiencia regulatoria, con foco en “crecimiento sostenible, certeza regulatoria y desarrollo de las regiones del sur”.

Seguel fue directa: “Chile tiene una oportunidad única para proyectar una salmonicultura moderna, sostenible y competitiva”. Y añadió que para eso “es clave avanzar en reglas claras, certezas regulatorias y una visión de largo plazo que permita seguir hacer crecer esta actividad estratégica para las regiones del sur y de todo el país”.
La ejecutiva también puso el foco en medidas de implementación más rápida. “Muchas veces pequeños ajustes regulatorios pueden generar impactos concretos en crecimiento, productividad y sostenibilidad”, indicó. Por eso, explicó, han propuesto “avanzar en medidas concretas que pueden implementarse en el corto plazo y que permitan destrabar parte del potencial de crecimiento del sector”, entre ellas procesos de microrelocalización y perfeccionamientos regulatorios ligados a la medición y definición de la producción.
Seguel también insistió en una mirada más estructural. Según el Consejo, uno de los desafíos será avanzar hacia “una política de Estado para la salmonicultura que permita combinar crecimiento productivo, sostenibilidad ambiental y certeza regulatoria”, en un escenario internacional marcado por la incertidumbre. Y cerró con otra definición de fondo: “La salmonicultura tiene un enorme potencial de crecimiento y de generación de oportunidades para las regiones del sur. Con diálogo, reglas claras y una visión de largo plazo, Chile puede seguir consolidando el liderazgo que hoy tiene en esta industria a nivel mundial”.
Multi X: retomar el crecimiento tras años de turbulencia
Para Cristián Swett, gerente general de Multi X, el momento actual puede marcar un punto de inflexión para la industria. Desde el North Atlantic Seafood Forum, planteó que la salmonicultura chilena “podría volver a crecer tras años de crisis sanitarias, tensiones regulatorias y debate político”, en un escenario donde “el apoyo social y político al sector comienza a reconfigurarse”.
Ese planteamiento refuerza una idea que hoy circula con fuerza en la industria: que el nuevo ciclo político podría abrir una oportunidad para retomar el crecimiento, recuperar competitividad y dejar atrás un periodo largo de incertidumbre y estancamiento.
Magallanes: productividad, inversión y revisión del marco normativo
Desde el extremo sur, Carlos Odebret, presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, también puso sobre la mesa una mirada regional y productiva. “Observamos con interés y expectativa el
inicio de este nuevo ciclo político en Chile. Para regiones como las del sur austral, resulta especialmente relevante avanzar en una agenda que fortalezca el crecimiento económico y la productividad”, planteó.

En esa línea, Odebret sostuvo que el nuevo período debiera impulsar medidas concretas. “Esperamos que durante este período se impulsen medidas orientadas a dinamizar la actividad económica, atraer nuevas inversiones y generar más empleo y oportunidades de desarrollo productivo”, afirmó.
El líder gremial también apuntó al marco regulatorio. “Para ello, será clave revisar el marco normativo vigente, identificando aquellas regulaciones que se superponen, compiten entre sí o generan duplicidades en los procedimientos, dificultando innecesariamente la operación de actividades productivas”, advirtió.
Y cerró con una idea que conecta competitividad y sostenibilidad: “Contar con reglas más claras, coherentes y basadas en evidencia no solo permite mejorar la competitividad, sino también fortalecer la sostenibilidad de las actividades económicas y las condiciones de desarrollo para quienes habitan en el sur de Chile”.
Trabajadores: “nulos avances” y cautela frente al nuevo ciclo
Desde el mundo laboral, el presidente de la Multisindical de Trabajadores Salmoneros, Alejandro Santibáñez, expresó una expectativa prudente. “Desde la Multisindical vemos expectantes este cambio de mando”, afirmó, agregando que como trabajadores “siempre estamos disponibles para avanzar en todos los temas que importan a los habitantes del Sur”.

Su balance del gobierno saliente fue crítico. Santibáñez señaló que “lamentablemente tuvimos nulos avances para la estabilidad de los trabajadores de la Salmonicultura, esa es una realidad evidente”. A partir de ello, expresó que esperan que la nueva administración tenga en el centro de sus políticas “el crecimiento y desarrollo para las zonas Australes, la seguridad, la estabilidad laboral, el bienestar social, el cuidado del medio ambiente pero sobretodo devolver la tranquilidad a los trabajadores”.
De todos modos, también introdujo una advertencia. “Creemos que no es prudente generar altas expectativas en este nuevo gobierno”, sostuvo, enfatizando que las políticas públicas deben construirse “contemplando a todas las visiones y las distintas necesidades de los territorios”.
Un nuevo ciclo, pero con presión por resultados
Las distintas reacciones muestran matices, pero también una coincidencia fuerte. Melero pide certezas jurídicas y claridad regulatoria. Seguel insiste en reglas claras, certezas regulatorias y una visión de largo plazo. Swett apunta a que el nuevo escenario podría permitir a la industria retomar una senda de crecimiento tras años de turbulencia. Odebret reclama normas más coherentes, revisión del marco regulatorio y condiciones que favorezcan la inversión y el empleo. Y los trabajadores vuelven a poner en el centro la estabilidad laboral y la tranquilidad en los territorios.
En ese cruce de voces, la señal hacia el nuevo gobierno es clara: la salmonicultura no solo espera un mejor tono político, sino decisiones concretas. El desafío del Ejecutivo será convertir esa expectativa en una hoja de ruta capaz de compatibilizar crecimiento, sostenibilidad, inversión, empleo y desarrollo para el sur austral.


















