El debate sobre el futuro de Corfo volvió al centro de la discusión pública tras un complejo episodio financiero que obligó a la corporación a ajustar su posición para cumplir con transferencias al Fisco. La situación reabrió cuestionamientos sobre la amplitud de funciones que hoy concentra el organismo, desde la administración de activos estratégicos hasta el impulso al emprendimiento y la innovación.
En ese contexto, distintas voces del mundo académico y del ecosistema innovador coinciden en la necesidad de redefinir su rol, con propuestas que apuntan a separar funciones, mejorar la gobernanza y retomar un enfoque más estratégico en el desarrollo productivo del país. El completo análisis fue publicado por el Diario Financiero.
Separar funciones y fortalecer institucionalidad
Una de las ideas centrales es dividir claramente el rol financiero de Corfo de su misión de fomento productivo. La propuesta apunta a que instrumentos como garantías, capital de riesgo y financiamiento de segundo piso queden en manos de una entidad especializada, con mayor supervisión y estándares propios del sistema financiero.
En esa línea, se plantea avanzar en la creación de una institucionalidad como la Agencia de Financiamiento e Inversión para el Desarrollo (Afide), que permitiría ordenar el uso de recursos y evitar que estos se destinen a cubrir déficits fiscales, fortaleciendo al mismo tiempo la transparencia y la rendición de cuentas.

Activos del litio y rol del Estado
Otro eje relevante del debate es la administración de activos estratégicos, particularmente los contratos vinculados al litio. Expertos sugieren que estos no debiesen permanecer bajo la órbita de Corfo, sino trasladarse a organismos especializados del Estado.
Entre las alternativas aparece el Sistema de Empresas Públicas (SEP) o incluso el Ministerio de Minería, bajo la lógica de que estos activos requieren una gestión patrimonial y técnica distinta, alineada con decisiones de largo plazo a nivel país.
Volver a la construcción de industrias
Las propuestas también apuntan a recuperar el enfoque original de Corfo: impulsar la creación de nuevas industrias. Esto implicaría definir sectores prioritarios donde Chile pueda desarrollar ventajas competitivas, concentrando financiamiento, talento y capacidades institucionales.
La idea es avanzar desde el apoyo general al emprendimiento hacia una estrategia más focalizada, capaz de generar liderazgo en áreas específicas, en lugar de dispersar esfuerzos en múltiples iniciativas sin escala suficiente.
El desafío del escalamiento y la innovación
Si bien se reconoce que Chile ha logrado consolidar un ecosistema dinámico de startups, persiste una brecha crítica en las etapas de crecimiento. El acceso a financiamiento para rondas más avanzadas —como series B en adelante— sigue siendo limitado, lo que frena la expansión de empresas con alto potencial.
Frente a ello, se propone articular mejor los instrumentos existentes y desarrollar mecanismos como fondos de fondos o banca de desarrollo, que permitan acompañar a las empresas en su proceso de internacionalización y consolidación.
Asimismo, se plantea fortalecer la coordinación en materia de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), evitando duplicidades institucionales y mejorando el impacto de los recursos públicos.
En paralelo, también surge la necesidad de modernizar la gestión interna de Corfo, incorporando tecnologías como inteligencia artificial para agilizar procesos, reducir cargas operativas y aumentar la eficiencia en la ejecución de programas.


















