La nueva edición de «El Estado Mundial de la Pesca y la Acuicultura 2026» de la FAO confirma un cambio estructural en la producción mundial de proteínas acuáticas: la acuicultura ya supera a la pesca de captura y se proyecta como el principal motor de crecimiento durante la próxima década. Para la industria salmonicultora, el informe entrega señales claras sobre sostenibilidad, demanda, comercio internacional y adaptación climática.
La acuicultura alcanza un hito histórico
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reportó que la producción mundial de pesca y acuicultura alcanzó en 2024 un récord de 235 millones de toneladas, incluyendo animales acuáticos y algas. De ese total, la acuicultura aportó 103 millones de toneladas de animales acuáticos, convirtiéndose por segundo año consecutivo en la principal fuente mundial de producción acuática.
La cifra representa el 53% de toda la producción mundial de animales acuáticos y más del 59% de los alimentos acuáticos destinados al consumo humano, consolidando una tendencia que comenzó a acelerarse durante la última década.
Para la salmonicultura, este dato confirma que el crecimiento futuro de la oferta mundial de proteínas marinas dependerá crecientemente del cultivo y no de las capturas silvestres.
La pesca extractiva llegó a su límite
Mientras la acuicultura sigue expandiéndose, la pesca de captura muestra señales de estabilización. En 2024 la producción mundial alcanzó 91,9 millones de toneladas, manteniéndose dentro del rango observado desde finales de los años ochenta.
La FAO advierte además que la situación de los recursos pesqueros continúa siendo preocupante. Solo el 62,4% de las poblaciones marinas evaluadas se encuentran dentro de niveles biológicamente sostenibles, una disminución respecto del 64,5% registrado en 2021.
Sin embargo, existe una señal positiva: cuando el análisis se pondera por volumen de desembarques, el 72,6% de las capturas proviene de poblaciones explotadas sosteniblemente, lo que demuestra que las pesquerías mejor gestionadas siguen siendo las más productivas.
Este escenario fortalece el papel estratégico de especies cultivadas como el salmón para satisfacer la creciente demanda global de proteínas acuáticas.
El consumo mundial sigue creciendo
Los alimentos acuáticos continúan ganando protagonismo en la dieta global. En 2024, el 89% de la producción mundial de animales acuáticos se destinó al consumo humano, alcanzando una disponibilidad promedio de 21,3 kilos per cápita, más del doble de los niveles observados en la década de 1960.
La FAO destaca además que los alimentos acuáticos aportan el 15% de todas las proteínas animales consumidas en el mundo y representan al menos el 20% del suministro de proteína animal para más del 40% de la población mundial.
Para los exportadores de salmón, estas cifras reflejan una demanda estructuralmente sólida, impulsada por consumidores que buscan proteínas saludables, ácidos grasos omega-3 y alimentos con menor huella ambiental.
El comercio acuático mantiene su fortaleza
El comercio internacional de productos acuáticos alcanzó un valor de 186.000 millones de dólares en 2024, involucrando a cerca de 230 países y territorios. Aproximadamente el 36% de toda la producción mundial se comercializó internacionalmente.
La FAO subraya que el valor del comercio de productos acuáticos es comparable al comercio global de carnes terrestres, confirmando la creciente relevancia económica del sector.
Para Chile, segundo exportador mundial de salmón de cultivo, esta tendencia refuerza la importancia de mantener ventajas competitivas en trazabilidad, sostenibilidad, certificaciones y acceso a mercados premium.
La próxima década será de la acuicultura
Quizás la conclusión más relevante para la industria salmonicultora está en las proyecciones al año 2034.
La FAO estima que la producción mundial de animales acuáticos llegará a 214 millones de toneladas, impulsada principalmente por la acuicultura, que alcanzaría 119 millones de toneladas. Mientras tanto, la pesca de captura apenas aumentaría hasta cerca de 95 millones de toneladas.
En otras palabras, prácticamente todo el crecimiento futuro del suministro mundial de alimentos acuáticos dependerá del desarrollo de sistemas acuícolas más eficientes y sostenibles.
Sostenibilidad e innovación: los desafíos clave
El informe advierte que el crecimiento por sí solo no garantizará mejores resultados sociales, económicos o ambientales. La FAO identifica tres pilares fundamentales para el futuro:
- Expansión responsable de la acuicultura.
- Gestión científica y ecosistémica de las pesquerías.
- Desarrollo de cadenas de valor más eficientes, inclusivas y sostenibles.
Además, el organismo destaca que la inversión, la innovación tecnológica y los marcos regulatorios robustos serán determinantes para mantener el equilibrio entre crecimiento productivo y sostenibilidad ambiental.
Lo que significa para la salmonicultura chilena
El informe de la FAO entrega una señal inequívoca para la industria del salmón: el mundo necesitará más acuicultura para alimentar a una población creciente, pero también exigirá estándares cada vez más altos en materia ambiental, bienestar animal, eficiencia alimentaria y adaptación al cambio climático.
En un contexto donde las capturas silvestres muestran escaso margen de expansión y la demanda mundial sigue aumentando, la salmonicultura aparece como uno de los sectores mejor posicionados para responder a ese desafío. Sin embargo, el liderazgo futuro dependerá de la capacidad de demostrar que el crecimiento puede ir de la mano con la sostenibilidad, la innovación y la generación de valor para las comunidades costeras.
Lea el Informe completo “Estado Mundial de la Pesca y la Acuicultura 2026”


















