La temporada de cosecha de salmón coho de cultivo en la prefectura de Miyagi (epicentro de la producción de esta especie en Japón) ha entrado en su fase final, alcanzando provisionalmente un volumen acumulado de 14.900 toneladas al 21 de julio.
Con este volumen, la industria regional se encamina a cumplir con éxito su meta planificada de 15.000 toneladas, marcando la recuperación operativa del sector tras dos ciclos condicionados por las altas temperaturas marina.
Fuerza en precios
En materia económica, el valor promedio de la temporada se ubicó en los USD 4,80 por kilogramo, lo que representa el segundo nivel más alto registrado desde el tsunami de 2011.
Aunque la cotización se sitúa un 6% por debajo de los máximos históricos del periodo anterior, los precios de la biomasa local se mantuvieron atípicamente firmes. Fuentes de la Federación de Cooperativas Pesqueras de Miyagi (JF Miyagi) explicaron que la liquidez del mercado se vio favorecida por la fuerte demanda de piezas grandes provocada por el consumo de ejemplares de 2 y 3 kilos.
La liquidez de mercado también se fortaleció por el valor del yen, el cual en su temporada de depreciación encareció la importación de salmónidos competidores cotizados en dólares, al tiempo que la escasez de inventario congelado a nivel nacional presionó la compra de la oferta fresca de Miyagi.
Heterogeneidad en los centros de cultivo
A nivel productivo, la campaña del 2026 estuvo marcado por el descenso en las temperaturas del agua registrado entre enero y marzo alteró las tasas de alimentación de los peces, generando una fuerte variabilidad entre las distintas áreas costeras.
Desde JF Miyagi señalaron que, si bien la meta de factor de crecimiento promedio era de 11,5 veces la biomasa inicial, en la práctica existieron centros con rendimientos inferiores y otros que alcanzaron hasta un incremento de 14 la producción.

Alertas tempranas para el ciclo 2027
Pese a la satisfacción por los volúmenes obtenidos, los gremios locales manifestaron su preocupación por los factores que impactarán el próximo ciclo productivo.
Representantes de JF Miyagi advirtieron que las elevadas temperaturas registradas durante el presente verano boreal ya están causando pérdidas por estrés y desarrollo deficiente en las fases de agua dulce destinadas a la siembra de la próxima temporada. A esto se suma la constante presión financiera derivada de los altos costos de los alimentos balanceados, lo que pondrá a prueba la competitividad de la acuicultura nipona frente a las importaciones globales.



















