El Consejo del Salmón presentó ante la Comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos de la Cámara de Diputadas y Diputados una agenda de medidas orientada a recuperar eficiencia, impulsar el crecimiento y aprovechar mejor las capacidades instaladas en la salmonicultura chilena. La exposición se llevó a cabo luego de que el Tribunal Constitucional comunicara la inconstitucionalidad del artículo referido a las microrelocalizaciones de concesiones acuícolas.
Desde el gremio señalaron que analizarán el fallo una vez publicados sus fundamentos íntegros, manteniendo una posición de respeto irrestricto a la institucionalidad, al tiempo que destacaron el respaldo transversal que la propuesta técnica había alcanzado previamente en ambas cámaras del Congreso.
“Como Consejo respetamos plenamente la institucionalidad y analizaremos el fallo en su integridad. Al mismo tiempo, el apoyo amplio que esta medida alcanzó en el Congreso demuestra que existe un diagnóstico compartido: Chile necesita soluciones que permitan producir mejor, generar empleo y aprovechar las capacidades que ya tiene”, afirmó la presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, Loreto Seguel.
Medidas de eficiencia operativa y potencial económico
Durante la sesión legislativa, el gremio expuso que la producción nacional se mantiene estancada en torno a 1,1 millones de toneladas y que el otorgamiento de nuevas concesiones permanece suspendido desde 2020. A ello se suma que, de las 1.060 solicitudes de relocalización ingresadas desde 2010, solo dos han finalizado con éxito.
Frente a este escenario, el gremio propuso ajustes administrativos acotados, tales como precisiones a la definición regulatoria de producción, reconocimiento de márgenes en la medición de biomasa y un nuevo tratamiento para las eliminaciones preventivas por razones sanitarias.
De acuerdo con un estudio técnico del gremio (Krell, 2026), este paquete de medidas habilitaría un incremento productivo de entre 4% y 8%, lo que se traduciría en ingresos adicionales por exportaciones de entre US$260 millones y US$520 millones anuales, además de la creación de entre 1.800 y 5.400 nuevos empleos en Los Lagos, Aysén y Magallanes.
“Chile no puede darse el lujo de dejar pasar oportunidades de crecimiento que están al alcance de la mano. No estamos hablando de abrir nuevos espacios marítimos, sino de resolver restricciones que hoy impiden utilizar de mejor manera las capacidades existentes”, enfatizó Seguel.
Necesidad de una Política Nacional de Acuicultura actualizada
El Consejo valoró la disposición del Ejecutivo para evaluar alternativas de gestión dentro de sus facultades vigentes, remarcando la urgencia de actualizar la visión estratégica sectorial. A nivel internacional, países como Noruega y Escocia han renovado sus marcos rectores con horizontes a 2045, mientras que Chile mantiene una Política Nacional de Acuicultura vigente desde 2003.
“Volver a crecer requiere una política de Estado moderna, construida con colaboración público-privada y una mirada de largo plazo. Chile tiene la oportunidad de actualizar su hoja de ruta para que la competitividad, la innovación y la sostenibilidad se traduzcan en mayor desarrollo”, añadió la dirigenta.
Arraigo regional y encadenamiento con el agro
Las seis empresas socias del gremio representan cerca del 60% de la producción nacional, tras un 2025 donde las exportaciones sectoriales sumaron US$6.552 millones. Asimismo, el último Reporte de Impacto Sostenible de la entidad arrojó que el 88,5% de sus trabajadores reside en la misma región donde opera la faena.
La presentación ante los parlamentarios concluyó destacando el encadenamiento productivo con la agricultura, sector que provee cerca del 60% de los ingredientes vegetales utilizados en el alimento para peces.
“Esta agenda no busca producir más a cualquier costo. Busca producir mejor, con eficiencia, sostenibilidad y reglas que permitan que el crecimiento se traduzca en oportunidades para las regiones y para Chile”, concluyó Seguel.



















