Con el objetivo de transferir información científica y robustecer los canales de coordinación ante el escenario meteorológico y oceanográfico asociado a El Niño 2026–2027, el Consejo del Salmón llevó a cabo un taller informativo dirigido a equipos de comunicaciones y prensa de servicios públicos vinculados a la actividad acuícola.
La actividad congregó a representantes de la Delegación Presidencial Regional, Delegación Presidencial Provincial y seremis de Medio Ambiente, Salud, Economía y Trabajo, junto a profesionales del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). El propósito central fue alinear protocolos de información técnica y propiciar flujos comunicacionales oportunos ante contingencias ambientales en los canales y fiordos australes.
Dinámica de FAN
El primer bloque de la sesión estuvo a cargo del Dr. Óscar Espinoza, jefe del Centro de Estudios de Algas Nocivas (CREAN) del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), quien profundizó en los mecanismos biofísicos de El Niño y las condiciones que modulan los florecimientos de microalgas.
Durante la exposición se recalcó que la proliferación de FAN responde a una matriz multifactorial y no de forma exclusiva a El Niño. Variables como el incremento térmico en la columna de agua, la intensidad de los vientos, los regímenes de corrientes, la radiación solar y la estratificación costera interactúan a escala local, por lo que el monitoreo oceanográfico sistemático es la principal herramienta para anticipar riesgos.
Asimismo, se repasaron las lecciones aprendidas desde el evento de 2016, remarcando que en la actualidad la salmonicultura y el Estado cuentan con mayor densidad de datos oceanográficos, modelamientos predictivos y protocolos de reporte que permiten activar medidas preventivas antes de que se presenten altas mortalidades o emergencias sanitarias.
Pre-alerta acuícola
En la segunda parte del taller, la asesora técnica del Consejo del Salmón, Marcela Lara, presentó el esquema de gestión preventiva que implementa la industria productora frente a episodios de FAN, estructurado bajo el principio de que la contención efectiva se ejecuta de manera previa al impacto biológico.
Lara detalló la operatoria de los esquemas de pre-alerta, los cuales integran cuatro ámbitos de acción simultánea: monitoreo y alerta temprana; prevención y preparación; respuesta y logística de faena; y gestión ambiental y sanitaria en centros de cultivo. Al detectarse anomalías biológicas, las empresas activan una evaluación integral de variables ambientales, sanitarias y de biomasa antes de definir maniobras de traslado, cosecha anticipada o retención alimentaria.
“Las Floraciones Algales Nocivas son fenómenos que nos preocupan, pero también nos ocupan. La preparación no comienza cuando aparece una contingencia, sino mucho antes, con monitoreo, información y coordinación permanente. Como Consejo del Salmón llevamos años trabajando de manera mancomunada con nuestras empresas socias, autoridades, organismos técnicos y otros actores públicos y privados para fortalecer capacidades comunes, mejorar la vigilancia y contar con mejores herramientas de anticipación y respuesta”, sostuvo Lara.
El encuentro finalizó relevando el valor de la comunicación responsable en la gestión del riesgo de desastres, asegurando que la disponibilidad de criterios comunes entre el sector productivo y el aparato público es indispensable para transmitir certidumbre técnica y proteger a los ecosistemas y comunidades de la zona austral.


















