Consolidan alianza técnica para resguardar ecosistemas marinos en la Región de Aysén
Autoridades fijaron prioridades enfocadas en contener la propagación de especies invasoras y apalancar financiamiento para el manejo sostenible de la pesca artesanal de puye en el ACMU Pitipalena-Añihué.
El Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas inició una nueva etapa de coordinación institucional y científica con el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) y la Dirección Zonal de Pesca y Acuicultura. El encuentro, realizado en Coyhaique, permitió ordenar prioridades comunes para enfrentar las amenazas a los ecosistemas marinos locales y coordinar la gestión de las pesquerías de pequeña escala que operan dentro de zonas de conservación.
La jornada reunió al director regional de la institución, Claudio Aguirre; al director ejecutivo nacional del IFOP, Luis Parot; y al director zonal de Pesca de Aysén, Luis Campos. En la mesa de trabajo también participaron la directora regional de IFOP, Alejandra Lafon, junto a los equipos técnicos responsables de la gestión de áreas marinas y el resguardo de la biodiversidad en el territorio.
Durante la reunión, los especialistas analizaron el impacto de las especies exóticas invasoras en los ecosistemas costeros de la región. El diálogo se centró en la propagación de la anémona Metridium senile, una amenaza para la biodiversidad marina que ya ha generado impactos en el sector productivo de otras localidades. Las autoridades abordaron la necesidad de impulsar acciones colaborativas entre la academia, centros de investigación y servicios públicos para contener su avance.
Otro de los ejes centrales de la reunión fue el análisis de la pesquería a pequeña escala del puye en el Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) Pitipalena-Añihué.
El IFOP con financiamiento de proyecto GEF de Gobernanza Marino-Costera, elaboró previamente los informes técnicos que permitieron reconocer la pesca artesanal del puye como un elemento identitario de esta área. Con la instalación de la nueva institucionalidad ambiental, el SBAP asumió el liderazgo de este proceso antes radicado en el Ministerio del Medio Ambiente y ahora lidera la gestión del manejo de la pesquería dentro del ACMU.
Créditos: SBAP.
En esta reunión interinstitucional se sentaron los lineamientos para trabajar en conjunto futuros proyectos relacionados a esta pesquería y a la conservación de ecosistemas marinos para buscar financiamiento.
“Esperamos que se abra un camino importante de trabajo en conjunto”, señaló el director ejecutivo nacional del IFOP, Luis Parot, valorando la disposición de integrar el conocimiento científico en las decisiones de conservación que encabeza la institución en la zona.
“La protección de nuestra biodiversidad requiere decisiones basadas en evidencia científica. El trabajo técnico articulado con IFOP y Subpesca nos permitirá resguardar el patrimonio marino de la Región de Aysén y del ACMU Pitipalena-Añihué, asegurando que la conservación del ecosistema y el desarrollo social de las comunidades costeras avancen a la par”. Señaló el director regional de SBAP en Aysén, Claudio Aguirre Ramírez.
Para compartir este modelo de gestión con la ciudadanía, la Dirección Regional extendió una invitación formal a las instituciones participantes para sumarse a una próxima edición del ciclo “Encuentros SBAP”. El conversatorio buscará visibilizar la trayectoria del trabajo comunitario en el ACMU Pitipalena-Añihué y los avances en la consolidación de la pesca artesanal de pequeña escala dentro de una categoría de protección marina.
Aysén refuerza la protección de sus ecosistemas marinos con nueva alianza entre IFOP y SBAP
La coordinación entre organismos públicos y científicos buscará enfrentar la propagación de especies invasoras y fortalecer el manejo sostenible de la pesca artesanal de puye en el ACMU Pitipalena-Añihué.
La protección de los ecosistemas marinos de Aysén entra en una nueva etapa. El Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) y la Dirección Zonal de Pesca y Acuicultura acordaron profundizar su trabajo conjunto para abordar algunas de las principales amenazas que enfrenta el patrimonio marino de la región.
El acuerdo surgió tras una reunión de coordinación realizada en Coyhaique, donde autoridades y equipos técnicos definieron prioridades relacionadas con la conservación de la biodiversidad, el control de especies exóticas invasoras y el manejo de pesquerías de pequeña escala que se desarrollan dentro de áreas bajo protección.
Uno de los focos que concentró la atención fue la expansión de la anémona Metridium senile, especie exótica invasora que representa una preocupación creciente para los ecosistemas costeros. Su presencia ya ha provocado impactos en sectores productivos de otras localidades, por lo que las instituciones plantearon la necesidad de fortalecer la investigación y generar respuestas coordinadas antes de que su propagación alcance nuevas áreas.
La estrategia considera articular el conocimiento de organismos públicos, centros de investigación y la academia, con el objetivo de contar con evidencia científica que permita anticipar los efectos sobre la biodiversidad y diseñar medidas de manejo más efectivas.
Créditos: SBAP.
El puye, entre conservación y desarrollo local
La segunda gran prioridad de la mesa de trabajo fue la pesquería artesanal de pequeña escala del puye en el Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) Pitipalena-Añihué.
Esta actividad posee un particular valor para las comunidades locales. Estudios técnicos desarrollados previamente por IFOP, con financiamiento del proyecto GEF de Gobernanza Marino-Costera, permitieron reconocer la pesca artesanal del puye como parte de la identidad de este territorio.
Con la entrada en funcionamiento de la nueva institucionalidad ambiental, el SBAP asumió el liderazgo de la gestión asociada a esta pesquería dentro del ACMU, abriendo una nueva etapa en la coordinación entre conservación y actividad productiva local.
El desafío ahora es avanzar desde el reconocimiento de esta actividad hacia herramientas concretas de manejo que permitan compatibilizar la protección del ecosistema con el desarrollo de las comunidades costeras.
En este contexto, las instituciones acordaron trabajar en futuros proyectos y buscar fuentes de financiamiento que permitan fortalecer tanto la gestión de la pesquería como las iniciativas destinadas a conservar los ecosistemas marinos de la zona.
Ciencia para tomar decisiones
Para el director ejecutivo nacional de IFOP, Luis Parot, el encuentro representa una oportunidad para consolidar una relación de trabajo permanente entre las instituciones.
“Esperamos que se abra un camino importante de trabajo en conjunto”, señaló, destacando la importancia de incorporar el conocimiento científico en las decisiones de conservación que se desarrollan en Aysén.
Desde el SBAP, su director regional, Claudio Aguirre Ramírez, enfatizó que la protección de la biodiversidad requiere decisiones respaldadas por evidencia científica y coordinación institucional.
El desafío, explicó, es avanzar hacia una gestión que permita “resguardar el patrimonio marino de la Región de Aysén y del ACMU Pitipalena-Añihué”, procurando que la conservación de los ecosistemas y el desarrollo social de las comunidades costeras puedan avanzar de manera paralela.
Un modelo de gestión que busca involucrar a las comunidades
La alianza también tendrá una dimensión de difusión y participación ciudadana. La Dirección Regional del SBAP invitó a las instituciones participantes a sumarse a una próxima edición del ciclo “Encuentros SBAP”, instancia que buscará acercar a la ciudadanía los avances alcanzados en materia de conservación y gestión territorial.
El conversatorio pondrá especial atención en la experiencia comunitaria desarrollada en el ACMU Pitipalena-Añihué y en el proceso de consolidación de la pesca artesanal de pequeña escala dentro de una categoría de protección marina.
Así, Aysén comienza a delinear una estrategia en la que ciencia, conservación y actividad pesquera buscan dejar de avanzar por caminos separados. El control de las especies invasoras y el manejo del puye aparecen como dos desafíos distintos, pero unidos por una misma necesidad: contar con información científica, coordinación institucional y participación de las comunidades para proteger los ecosistemas sin desconectarlos de quienes viven y trabajan en ellos.
El Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas inició una nueva etapa de coordinación institucional y científica con el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) y la Dirección Zonal de Pesca y Acuicultura. El encuentro, realizado en Coyhaique, permitió ordenar prioridades comunes para enfrentar las amenazas a los ecosistemas marinos locales y coordinar la gestión de las pesquerías de pequeña escala que operan dentro de zonas de conservación.
La jornada reunió al director regional de la institución, Claudio Aguirre; al director ejecutivo nacional del IFOP, Luis Parot; y al director zonal de Pesca de Aysén, Luis Campos. En la mesa de trabajo también participaron la directora regional de IFOP, Alejandra Lafon, junto a los equipos técnicos responsables de la gestión de áreas marinas y el resguardo de la biodiversidad en el territorio.
Durante la reunión, los especialistas analizaron el impacto de las especies exóticas invasoras en los ecosistemas costeros de la región. El diálogo se centró en la propagación de la anémona Metridium senile, una amenaza para la biodiversidad marina que ya ha generado impactos en el sector productivo de otras localidades. Las autoridades abordaron la necesidad de impulsar acciones colaborativas entre la academia, centros de investigación y servicios públicos para contener su avance.
Otro de los ejes centrales de la reunión fue el análisis de la pesquería a pequeña escala del puye en el Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) Pitipalena-Añihué.
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El IFOP con financiamiento de proyecto GEF de Gobernanza Marino-Costera, elaboró previamente los informes técnicos que permitieron reconocer la pesca artesanal del puye como un elemento identitario de esta área. Con la instalación de la nueva institucionalidad ambiental, el SBAP asumió el liderazgo de este proceso antes radicado en el Ministerio del Medio Ambiente y ahora lidera la gestión del manejo de la pesquería dentro del ACMU.
Créditos: SBAP.
En esta reunión interinstitucional se sentaron los lineamientos para trabajar en conjunto futuros proyectos relacionados a esta pesquería y a la conservación de ecosistemas marinos para buscar financiamiento.
“Esperamos que se abra un camino importante de trabajo en conjunto”, señaló el director ejecutivo nacional del IFOP, Luis Parot, valorando la disposición de integrar el conocimiento científico en las decisiones de conservación que encabeza la institución en la zona.
“La protección de nuestra biodiversidad requiere decisiones basadas en evidencia científica. El trabajo técnico articulado con IFOP y Subpesca nos permitirá resguardar el patrimonio marino de la Región de Aysén y del ACMU Pitipalena-Añihué, asegurando que la conservación del ecosistema y el desarrollo social de las comunidades costeras avancen a la par”. Señaló el director regional de SBAP en Aysén, Claudio Aguirre Ramírez.
Para compartir este modelo de gestión con la ciudadanía, la Dirección Regional extendió una invitación formal a las instituciones participantes para sumarse a una próxima edición del ciclo “Encuentros SBAP”. El conversatorio buscará visibilizar la trayectoria del trabajo comunitario en el ACMU Pitipalena-Añihué y los avances en la consolidación de la pesca artesanal de pequeña escala dentro de una categoría de protección marina.
Aysén refuerza la protección de sus ecosistemas marinos con nueva alianza entre IFOP y SBAP
La coordinación entre organismos públicos y científicos buscará enfrentar la propagación de especies invasoras y fortalecer el manejo sostenible de la pesca artesanal de puye en el ACMU Pitipalena-Añihué.
La protección de los ecosistemas marinos de Aysén entra en una nueva etapa. El Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) y la Dirección Zonal de Pesca y Acuicultura acordaron profundizar su trabajo conjunto para abordar algunas de las principales amenazas que enfrenta el patrimonio marino de la región.
El acuerdo surgió tras una reunión de coordinación realizada en Coyhaique, donde autoridades y equipos técnicos definieron prioridades relacionadas con la conservación de la biodiversidad, el control de especies exóticas invasoras y el manejo de pesquerías de pequeña escala que se desarrollan dentro de áreas bajo protección.
Uno de los focos que concentró la atención fue la expansión de la anémona Metridium senile, especie exótica invasora que representa una preocupación creciente para los ecosistemas costeros. Su presencia ya ha provocado impactos en sectores productivos de otras localidades, por lo que las instituciones plantearon la necesidad de fortalecer la investigación y generar respuestas coordinadas antes de que su propagación alcance nuevas áreas.
La estrategia considera articular el conocimiento de organismos públicos, centros de investigación y la academia, con el objetivo de contar con evidencia científica que permita anticipar los efectos sobre la biodiversidad y diseñar medidas de manejo más efectivas.
Créditos: SBAP.
El puye, entre conservación y desarrollo local
La segunda gran prioridad de la mesa de trabajo fue la pesquería artesanal de pequeña escala del puye en el Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) Pitipalena-Añihué.
Esta actividad posee un particular valor para las comunidades locales. Estudios técnicos desarrollados previamente por IFOP, con financiamiento del proyecto GEF de Gobernanza Marino-Costera, permitieron reconocer la pesca artesanal del puye como parte de la identidad de este territorio.
Con la entrada en funcionamiento de la nueva institucionalidad ambiental, el SBAP asumió el liderazgo de la gestión asociada a esta pesquería dentro del ACMU, abriendo una nueva etapa en la coordinación entre conservación y actividad productiva local.
El desafío ahora es avanzar desde el reconocimiento de esta actividad hacia herramientas concretas de manejo que permitan compatibilizar la protección del ecosistema con el desarrollo de las comunidades costeras.
En este contexto, las instituciones acordaron trabajar en futuros proyectos y buscar fuentes de financiamiento que permitan fortalecer tanto la gestión de la pesquería como las iniciativas destinadas a conservar los ecosistemas marinos de la zona.
Ciencia para tomar decisiones
Para el director ejecutivo nacional de IFOP, Luis Parot, el encuentro representa una oportunidad para consolidar una relación de trabajo permanente entre las instituciones.
“Esperamos que se abra un camino importante de trabajo en conjunto”, señaló, destacando la importancia de incorporar el conocimiento científico en las decisiones de conservación que se desarrollan en Aysén.
Desde el SBAP, su director regional, Claudio Aguirre Ramírez, enfatizó que la protección de la biodiversidad requiere decisiones respaldadas por evidencia científica y coordinación institucional.
El desafío, explicó, es avanzar hacia una gestión que permita “resguardar el patrimonio marino de la Región de Aysén y del ACMU Pitipalena-Añihué”, procurando que la conservación de los ecosistemas y el desarrollo social de las comunidades costeras puedan avanzar de manera paralela.
Un modelo de gestión que busca involucrar a las comunidades
La alianza también tendrá una dimensión de difusión y participación ciudadana. La Dirección Regional del SBAP invitó a las instituciones participantes a sumarse a una próxima edición del ciclo “Encuentros SBAP”, instancia que buscará acercar a la ciudadanía los avances alcanzados en materia de conservación y gestión territorial.
El conversatorio pondrá especial atención en la experiencia comunitaria desarrollada en el ACMU Pitipalena-Añihué y en el proceso de consolidación de la pesca artesanal de pequeña escala dentro de una categoría de protección marina.
Así, Aysén comienza a delinear una estrategia en la que ciencia, conservación y actividad pesquera buscan dejar de avanzar por caminos separados. El control de las especies invasoras y el manejo del puye aparecen como dos desafíos distintos, pero unidos por una misma necesidad: contar con información científica, coordinación institucional y participación de las comunidades para proteger los ecosistemas sin desconectarlos de quienes viven y trabajan en ellos.