Un nuevo paso regulatorio acerca a Laxey a la incorporación de una segunda fuente de ovas de salmón Atlántico para su operación de cultivo en tierra en Islandia. La Autoridad Alimentaria y Veterinaria de Islandia (MAST) propuso modificar la licencia de operación FE-1211 de la compañía, ubicada en Friðarhöfn, para permitir el uso de ovas fertilizadas provenientes de AquaGen Profunda, instalación de producción en tierra ubicada en Noruega.
La decisión adquiere especial relevancia para el desarrollo de la acuicultura terrestre islandesa y para la estrategia de abastecimiento genético de Laxey, que hasta ahora contaba con autorización para utilizar ovas fertilizadas de salmón procedentes de Benchmark Genetics (StofnFiskur) y ovas de trucha arcoíris provenientes de Dinamarca.
AquaGen se suma como proveedor autorizado
La modificación de licencia responde a una solicitud presentada por Laxey ante MAST para importar ovas fertilizadas de salmón Atlántico desde AquaGen Profunda. Tras revisar los antecedentes y consultar a los organismos competentes bajo la legislación islandesa sobre importación de animales, la autoridad concluyó que no existen objeciones a la importación propuesta.
La autorización, sin embargo, no será irrestricta. MAST estableció que las importaciones deberán limitarse al origen, productor o vendedor y tipo de ovas especificadas en la solicitud presentada por Laxey.
Cada envío deberá estar acompañado por la correspondiente certificación sanitaria y documentación obligatoria, mientras que las notificaciones y registros deberán efectuarse conforme a los procedimientos establecidos por la autoridad islandesa.
Para una industria en la que la calidad genética, la sanidad y la bioseguridad son factores críticos desde las primeras etapas del ciclo productivo, las condiciones establecidas por MAST ponen el foco precisamente en aquellos elementos que determinan la seguridad del movimiento internacional de material biológico.
Sanidad y genética, bajo vigilancia
Aunque los organismos consultados no se opusieron al ingreso de las ovas, sí identificaron dos áreas de riesgo que deberán permanecer bajo control: la introducción de enfermedades y la eventual mezcla genética con poblaciones de salmón silvestre.
Por ello, MAST enfatizó la necesidad de mantener una trazabilidad completa de las ovas importadas, conservar la información genética correspondiente a los peces reproductores y asegurar la certificación sanitaria de cada envío.
La autoridad también contempla la posibilidad de realizar controles de recepción en las instalaciones de Laxey una vez que las ovas lleguen a Friðarhöfn, como parte de las medidas generales de seguimiento, trazabilidad y bioseguridad.
Este punto resulta especialmente relevante para la expansión de la salmonicultura terrestre, donde la gestión del riesgo comienza antes del ingreso de los peces a las instalaciones de cultivo y se extiende a toda la cadena de suministro de material biológico.
Una señal para la acuicultura en tierra
La incorporación de AquaGen como fuente autorizada de ovas representa, además, una diversificación potencial del abastecimiento genético de Laxey. Para los proyectos de cultivo de salmón en tierra, disponer de proveedores que cumplan con exigentes estándares sanitarios y de trazabilidad constituye un componente estratégico para asegurar la continuidad productiva.
El caso también refleja el nivel de escrutinio que enfrentan los movimientos internacionales de ovas de salmón Atlántico, especialmente en países donde existe una preocupación significativa por la protección de las poblaciones silvestres.
La propuesta de MAST fue publicada el 18 de agosto de 2026 y permanecerá abierta a observaciones hasta el 16 de septiembre de 2026. Los comentarios deberán presentarse por escrito ante la autoridad, indicando el número de referencia 2606818.
De concretarse la modificación, Laxey podrá incorporar ovas fertilizadas provenientes de AquaGen Profunda bajo un marco regulatorio que combina autorización de importación con controles sanitarios, genéticos y de bioseguridad.
Para la industria salmonera internacional, el proceso constituye una señal relevante: el desarrollo de grandes proyectos de producción en tierra no solo depende de infraestructura y capital, sino también de contar con cadenas de suministro de material genético capaces de cumplir con estándares regulatorios cada vez más estrictos.



















