La japonesa Aquponi inició la comercialización de Berry Farm, un sistema de acuaponía que integra truchas y frutillas bajo techo. La empresa anunció el lanzamiento el 5 de octubre y reportó dos instalaciones en Japón.
El vínculo entre ambas producciones está en el agua. Los nutrientes generados en la crianza de peces se aprovechan para alimentar las plantas. En la acuaponía, la filtración y los microorganismos permiten transformar y reutilizar parte de esos residuos, mientras el agua circula entre los componentes del sistema.
Berry Farm utiliza trucha arcoíris triploide, con tres juegos de cromosomas. Incluye iluminación LED y control ambiental para facilitar la producción de fruta durante todo el año.
El formato modular se ofrece desde 1.200 m². Para esa superficie, Aquponi proyecta una producción anual de 36 toneladas de frutillas.
Un alimento para dos producciones
El desarrollo incluye AQUAPONICS Plus No. 6, un alimento que incorpora potasio, hierro y calcio para aportar nutrientes a las plantas mediante la alimentación de los peces. Su ficha comercial informa una inclusión de 30% de harina de pescado.
El objetivo es reducir la fertilización adicional del cultivo vegetal. La ficha también advierte que podrían necesitarse suplementos según el desarrollo de las plantas.
La oxigenación también forma parte del diseño: Aquponi combina un generador de nanoburbujas con suministro de oxígeno para atender las necesidades de peces y raíces.
Qué muestra la investigación sobre acuaponía
Un estudio de Korbee y colaboradores, publicado en 2025 en Agricultural Water Management, aporta un antecedente sobre esta integración. Los investigadores compararon frutillas de la variedad Primoris cultivadas en hidroponía y en un sistema acuapónico desacoplado, con efluentes de lisa (Chelon labrosus).
Durante el ensayo, los rendimientos superaron los 600 gramos por planta, sin diferencias estadísticamente significativas entre ambos tratamientos. Además, los investigadores incorporaron suplementos de hierro y calcio en los dos sistemas.
Los resultados respaldan el potencial de aprovechar nutrientes del cultivo de peces para producir frutillas. Su alcance corresponde a las condiciones experimentales estudiadas y a otra especie de pez; la investigación no evaluó Berry Farm.
La FAO destaca que la acuaponía exige controlar el oxígeno disuelto, el pH, la temperatura y otros parámetros del agua. También señala que la electricidad representa una parte relevante del presupuesto. Ese balance entre nutrición, calidad de agua y consumo energético será clave para evaluar el desempeño de estas producciones integradas.


















