La amenaza de las medusas ha resurgido con fuerza en Noruega, generando preocupaciones en la industria salmonera. Más de tres millones de salmones y truchas sucumbieron el invierno pasado debido a ataques de estos organismos, y ahora la Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria ha informado de un incremento en los avistamientos y ataques en los últimos días.
Medusa en grupos
La variedad más peligrosa, las perles normanets o medusas de cuerda, son especialmente problemáticas, ya que se mueven en grandes grupos y atacan las jaulas donde se cultivan los peces. Su presencia coincide con la llegada del invierno, lo que ha llevado a la autoridad a instar a las empresas del sector a mantener un monitoreo riguroso y a implementar medidas preventivas.
Repercusión en el mercado
Los ataques han tenido repercusiones inmediatas en el mercado, con una caída en los precios de las acciones de las empresas salmoneras en Oslo, generando incertidumbre entre los inversores. La compañía SalMar, por ejemplo, se vio obligada a reducir su previsión de cosecha en 5.000 toneladas debido a los efectos devastadores de estos ataques.
Las medusas causan daños significativos, no solo a través de sus picaduras, que generan quemaduras en los peces, sino también al provocar estrés y complicaciones en otras enfermedades. En respuesta a esta situación, la autoridad ha solicitado que las empresas refuercen sus defensas y ajusten sus protocolos de manejo para asegurar el bienestar de los peces afectados.


















