La salmonera Cermaq reveló que durante el último año pagó aproximadamente US$25 millones en aranceles estadounidenses, equivalentes a cerca de US$250 millones en moneda noruega, tras la imposición de nuevas tarifas a las importaciones implementadas en abril de 2025.
La cifra representa un impacto significativo para la compañía, especialmente considerando que el 40% de su producción total tiene como destino Estados Unidos, uno de los mercados clave para el salmón de origen noruego, chileno y canadiense, así lo publica el medio especializado Ilaks.
Mayor exposición tras expansión internacional
Luego de adquirir las operaciones de Grieg Seafood en Canadá y Finnmark, la empresa —controlada por Mitsubishi Corporation— reforzó su presencia global y consolidó su posición entre los principales productores mundiales de salmón.
Sin embargo, esta expansión también incrementó su exposición al mercado estadounidense justo cuando la administración del presidente Donald Trump endureció su política comercial con nuevos aranceles a las importaciones.
“El arancel se implementó en abril del año pasado. Parece que solo han pasado un par de meses”, comentó el CEO Steven Rafferty durante un panel en el North Atlantic Seafood Forum (NASF), realizado en Bergen.
Una estrategia intermedia para enfrentar los aranceles

A diferencia de otros exportadores que trasladaron completamente el costo a los importadores estadounidenses —encareciendo el precio final del producto—, Cermaq optó por una fórmula compartida.
“Decidimos traspasar parte del arancel a nuestros clientes, pero en algunos casos acordamos dividirlo 50/50. Así terminamos pagando alrededor de US$25 millones en derechos aduaneros el año pasado”, explicó Rafferty.
El ejecutivo aseguró que el dinero fue directamente a las arcas del gobierno estadounidense, pero restó dramatismo al impacto financiero. “He estado en esta industria cuando el precio del salmón era apenas el 25% de lo que es hoy. Seguimos esperando generar utilidades. La política internacional cambia; no es permanente”, afirmó.
Confianza en una normalización futura
Pese al complejo escenario comercial, la compañía mantiene una mirada optimista. Con operaciones productivas distribuidas en Noruega, Chile y Canadá, Cermaq apuesta por la resiliencia del mercado global del salmón y por una eventual distensión en las tensiones comerciales.
Para la empresa, los aranceles representan un obstáculo relevante, pero no estructural. La expectativa de su administración es que el escenario político y comercial evolucione, permitiendo recuperar márgenes sin comprometer su posición en Estados Unidos, un mercado que continúa siendo estratégico.


















