El NATIH, con una inversión total cercana a los 26,6 millones de dólares, está diseñado para impulsar la innovación y el desarrollo tecnológico en la acuicultura mundial. Ubicado en el campus de la Universidad de Stirling, el complejo permite realizar investigaciones académicas y ensayos comerciales enfocados en desafíos clave como el cambio climático, la gestión de enfermedades y la eficiencia productiva.
Cooperación científica entre China y Escocia
La visita fue encabezada por representantes de la Academia China de Científicos Pesqueros (CAFS), organismo del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales de China, que lidera las políticas científicas del sector pesquero en el país. Con China produciendo casi dos tercios de los productos acuícolas del mundo, el encuentro buscó fortalecer la cooperación científica con el Reino Unido para promover prácticas más sostenibles y basadas en evidencia científica.
“El crecimiento de la acuicultura china es impresionante, pero también plantea enormes desafíos”, señaló el profesor Trevor Telfer, director interino del Instituto de Acuicultura de Stirling. “Al combinar la experiencia de ambas naciones, podemos apoyar un desarrollo más responsable que beneficie a productores, consumidores y al medio ambiente”.
Alianza científica
Por su parte, el profesor Yu Shuzhou, jefe del Grupo de Inspección Disciplinaria de la CAFS, afirmó que la colaboración permitirá “obtener resultados mutuamente beneficiosos en investigación e innovación tecnológica”, destacando la importancia de los lazos científicos internacionales.
El NATIH fue financiado con aportes del Gobierno del Reino Unido por 21,5 millones de dólares, una subvención de la Fundación Wolfson de 1,3 millones de dólares y una contribución adicional de la Universidad de Stirling por 3,8 millones de dólares. El centro busca consolidarse como un referente mundial en tecnología acuícola sostenible, generando soluciones que orienten el futuro del cultivo de especies marinas a nivel global.



















