El tiempo se ha convertido en un factor cada vez más relevante para abastecer el creciente mercado chino de salmón. En Beijing, una modificación al sistema de control aduanero está permitiendo que determinadas cargas de productos del mar refrigerados sean liberadas en apenas 10 minutos, reduciendo significativamente los tiempos que enfrentaban anteriormente los importadores.
La medida cobra especial importancia para el salmón Atlántico fresco, un producto cuya vida útil ronda los 14 días y que depende de una cadena logística rápida para conservar calidad y valor comercial. En los casos más eficientes, un salmón producido en Noruega puede pasar desde su cosecha hasta su llegada a Beijing en aproximadamente 72 horas.
De varios días a solo minutos
El cambio responde al modelo de supervisión denominado “lista blanca + liberación por muestreo”, implementado a fines de 2024 en los dos principales puertos aeroportuarios de Beijing.
Bajo este mecanismo, los importadores previamente autorizados pueden retirar los productos una vez completada la revisión documental y la inspección física, sin necesidad de mantener la carga retenida hasta que estén disponibles los resultados de laboratorio.
Antes de la implementación del sistema, las partidas seleccionadas para muestreo podían permanecer entre tres y cinco días esperando su liberación. Para productos altamente perecibles, esa diferencia representa una parte considerable de su vida comercial y genera mayores costos de almacenamiento y logística.
Un ejemplo reciente muestra la magnitud del cambio. Una partida de 2.701,1 kilogramos de salmón Atlántico fresco procedente de Noruega arribó al Aeropuerto Internacional de Beijing Capital y completó todo el proceso de inspección aduanera en solo diez minutos.
La empresa responsable de esa importación ha ingresado durante 2026 más de 3.585 toneladas de productos del mar refrigerados, distribuidas en 1.158 operaciones. Otro importador señaló que actualmente recibe salmón noruego prácticamente todos los días, con partidas cercanas a tres toneladas.
Importaciones refrigeradas aumentan más de 40%
La agilización ocurre en paralelo a un fuerte incremento del comercio. Entre enero y julio de 2026, la Aduana de Beijing fiscalizó 8.808 toneladas de productos del mar refrigerados importados, un aumento interanual de 41,4%.
En valor, las operaciones alcanzaron 634 millones de yuanes, con un crecimiento de 47,4% respecto del mismo periodo de 2025.
Además, cerca del 93% del volumen ingresado a Beijing durante esos siete meses utilizó el sistema de “lista blanca + liberación por muestreo”, lo que evidencia que el mecanismo ya concentra la mayor parte del flujo de productos frescos que entra por la capital china. Actualmente son 15 los importadores incorporados al sistema acelerado.
China consolida su peso en el mercado mundial del salmón
La transformación logística coincide con la rápida expansión de China como destino salmonero. Entre enero y julio de este año, Noruega exportó 75.800 toneladas de salmón al mercado chino, un 46% más que en igual periodo de 2025. En valor, los envíos alcanzaron 5.600 millones de coronas noruegas, con un crecimiento de 41%.
Según el Norwegian Seafood Council, China ya se consolidó como el segundo mayor mercado para el salmón noruego, detrás de Polonia. Durante el primer semestre, Noruega alcanzó una participación de aproximadamente 61% dentro del mercado chino, frente al 57% registrado un año antes.
El dinamismo también resulta relevante para Chile. Durante el primer semestre de 2026, los envíos chilenos de salmón hacia China alcanzaron 26.355 toneladas por US$157 millones, más del doble de las 11.770 toneladas y US$78 millones registradas durante el mismo periodo de 2025.
La combinación entre un consumo creciente, una mayor capacidad de procesamiento y distribución y la reducción de los tiempos logísticos está reforzando así el papel de China como uno de los mercados con mayor potencial de expansión para la salmonicultura internacional.



















