En un escenario donde la industria acuícola enfrenta crecientes exigencias en materia de sostenibilidad, trazabilidad y reducción de emisiones, Corbion anunció avances significativos en el desempeño ambiental de su portafolio de omega-3 DHA derivado de algas.
La compañía, especializada en ingredientes sostenibles, publicó una actualización de su análisis de ciclo de vida (ACV) «de la cuna a la puerta» (cradle-to-gate), revelando mejoras sustanciales respecto de la evaluación realizada en 2021.
De acuerdo con los resultados, por cada kilogramo de omega-3 DHA producido, las soluciones de origen algal de Corbion registraron una reducción de entre un 18% y un 23% en el impacto sobre el cambio climático, así como una disminución de entre un 44% y un 54% en el uso de agua. El estudio también identificó menores impactos asociados al uso del suelo y a la generación de material particulado.
Según la empresa, estos avances responden a la optimización de cepas de algas, mejoras en los procesos de fabricación, una mayor eficiencia productiva y el fortalecimiento de programas de abastecimiento responsable junto a sus proveedores.
Menos impacto climático
Otro de los hallazgos relevantes del estudio es que el omega-3 DHA derivado de algas presenta aproximadamente entre un 40% y un 50% menos de impacto climático por kilogramo de DHA en comparación con los conjuntos de datos promedio de aceite de pescado analizados en la investigación. No obstante, Corbion precisó que la huella ambiental del aceite de pescado puede variar considerablemente dependiendo de la especie, la región de captura y el método de procesamiento utilizado.
El análisis fue desarrollado conforme a las normas ISO 14040/44 e ISO 14067, utilizando una metodología verificada por una tercera parte independiente. Para ello se incorporaron datos actualizados de la planta comercial de producción de omega-3 a partir de algas ubicada en Orindiúva, Brasil, además de nueva información de proveedores y bases de datos especializadas.
«A medida que las exigencias en materia de reportabilidad de sostenibilidad y emisiones de Alcance 3 continúan evolucionando en los mercados de la acuicultura, alimentos para mascotas y nutrición humana, los clientes necesitan cada vez más datos sólidos y basados en la ciencia por parte de sus proveedores», señaló Diana Visser, directora de Sostenibilidad de Corbion.
La ejecutiva agregó que «esta evaluación actualizada refleja avances medibles en nuestro sistema de producción y ayuda a los clientes a comprender mejor el perfil ambiental de las distintas opciones de suministro de omega-3».
Fortalecimiento de las cadenas de suministro
Desde la perspectiva comercial, la compañía destacó el papel del DHA derivado de algas para fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro en la acuicultura.
«Los clientes buscan soluciones de omega-3 que respalden tanto el rendimiento como la resiliencia del suministro a largo plazo», afirmó Tim Rutten, director de Ingredientes para Nutrición y Farmacéuticos de Corbion. «Nuestro portafolio de DHA derivado de algas ayuda a los clientes a diversificar sus fuentes de abastecimiento, al tiempo que impulsa sus objetivos de sostenibilidad mediante soluciones comercialmente probadas», añadió.
El omega-3 DHA de Corbion se produce mediante fermentación a gran escala utilizando materias primas azucareras obtenidas de manera responsable y bajo estrictos estándares sociales y ambientales. Además, el sistema está integrado con un ingenio azucarero ubicado en el mismo emplazamiento, que opera con energía renovable generada a partir de residuos de caña de azúcar.
La compañía destacó que la naturaleza controlada y escalable de la producción de omega-3 de origen algal abre nuevas oportunidades para seguir reduciendo impactos ambientales en el futuro.
Actualmente, el portafolio de Corbion, que incluye las soluciones AlgaPrime™ DHA y Algavia™, está orientado a aplicaciones en alimentos para acuicultura, alimentos para mascotas, alimentación animal y nutrición humana, contribuyendo a diversificar las estrategias de abastecimiento de omega-3 y a fortalecer la sostenibilidad de la cadena de suministro.


















