Mientras más información se disponga, mejores serán las decisiones que puedan tomar los distintos actores del sector marítimo. En ese contexto, los datos generados y difundidos por la Universidad de Valparaíso (UV) y el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) sobre el comportamiento y las fluctuaciones del mar representan un valioso aporte para la industria acuícola.
Por un lado, la UV ya avanza en extender su sistema de monitoreo de marejadas hacia la zona austral, clave para la salmonicultura. Por otro, IFOP, a través de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, desarrolla y aplica herramientas de análisis oceanográfico para su uso práctico en la toma de decisiones.
En ambos casos, la difusión y socialización de estos datos son fundamentales para fortalecer la capacidad de adaptación del sector frente a los constantes cambios del entorno marino.
Universidad y ciencia al encuentro de la salmonicultura
Durante su intervención, Catalina Aguirre, académica de la Escuela de Ingeniería Oceánica de la Universidad de Valparaíso, presentó el Sistema de Alerta de Marejadas, una plataforma operativa que busca anticipar eventos extremos de oleaje con el fin de mitigar sus impactos en las costas chilenas. “Nuestro sistema funciona día a día y está orientado a la prevención, no solo a reaccionar ante desastres. Queremos entregar herramientas que permitan actuar anticipadamente y proteger tanto infraestructura como vidas humanas”, explicó Aguirre.
Además, destacó los esfuerzos del equipo por traducir la ciencia a un lenguaje accesible. A través de redes sociales, la Universidad ha comenzado a difundir material educativo en formato de videos y reels que explican, por ejemplo, cómo se interpretan los datos de oleaje o cómo se propone una escala de intensidad de marejadas, similar a la escala de sismos, para facilitar la comprensión del público.
Respecto a la relación con la industria salmonera, Aguirre comentó que el sistema de alerta de marejadas aún no opera en la Patagonia, pero que están trabajando en ello: “Ya tenemos pronósticos de viento para la zona austral y, en los próximos dos años, esperamos integrar esa información en nuestro modelo de oleaje. Eso permitiría entregar pronósticos útiles para la acuicultura en el sur del país”, adelantó.
Ciencia y acuicultura se conectan en Bluetech Summit 2025
Por su parte, Javiera San Martín, investigadora del Departamento de Medio Ambiente del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), compartió el trabajo que realiza la entidad en materia de pronósticos atmosféricos y oceanográficos, especialmente en la región de la Patagonia. “Nosotros no nos enfocamos tanto en las catástrofes, sino en entregar herramientas de predicción con alta resolución. Un ejemplo es el sistema CHONOS, y dentro de él, la herramienta MOSA, que permite anticiparse a eventos oceanográficos en zonas claves para la acuicultura”, señaló San Martín.
En el caso de IFOP, San Martín destacó que la vinculación con la industria se realiza principalmente a través de su rol como asesores técnicos del Estado: “Nuestra contraparte es la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura. A través de convenios anuales financiados por el Ministerio de Economía, podemos responder a las necesidades de la industria y orientar nuestras investigaciones a problemas actuales del sector”.
Tecnología y ciencia al servicio del borde costero
Ambas profesionales coincidieron en la importancia de acercar la investigación a la ciudadanía, superando la narrativa de la catástrofe y mostrando el rol activo del Estado y las universidades en generar soluciones concretas. Tanto la Universidad de Valparaíso como IFOP han impulsado talleres, plataformas digitales y canales como YouTube, donde ofrecen contenidos interactivos y tutoriales.
El Bluetech Summit 2025 dejó en evidencia el creciente esfuerzo por integrar la ciencia, la tecnología y la industria acuícola en un mismo ecosistema colaborativo, con el objetivo común de hacer frente al cambio climático y asegurar un desarrollo sustentable del borde costero chileno.



















