Tomás Monge, gerente de Asuntos Corporativos de SalmonChile, se muestra optimista frente al escenario legislativo que enfrenta la salmonicultura en Chile. Esto, a pesar de los desafíos que emergen en el ámbito regulatorio y político.
En una entrevista reciente con InfoSALMON, Monge destacó la positiva acogida por parte de los senadores, quienes han mostrado disposición para dialogar sobre el futuro de la industria. Sin embargo, no ocultó las preocupaciones que mantienen a la industria en vilo, especialmente en torno a las crecientes regulaciones y las incertidumbres que estas generan.
Relocalización, regulaciones y alianzas estratégica
Uno de los temas más candentes en la agenda legislativa es la relocalización de centros salmoneros. Un proceso que ha generado muchas dificultades y ha estado marcado por la falta de coordinación entre diversos servicios públicos. Monge enfatizó que, aunque las autoridades han mostrado apertura, las señales en torno a las normativas, como el plan de manejo de la Reserva Guaitecas y la implementación del SBAP, no son del todo claras, lo que genera inseguridad entre los actores de la industria.
Además, el conflicto mediático generado por la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) y la empresa Cooke ha sido otro de los puntos polémicos. La disputa, que involucra la autorización para operar en ciertas zonas, ha generado dudas no solo dentro del sector. Sino también entre los trabajadores y proveedores, especialmente en regiones como Aysén. Monge subraya que este tipo de situaciones confunden tanto a la ciudadanía como a los inversionistas. Lo que podría dificultar la reactivación de zonas que necesitan con urgencia proyectos que generen empleo y crecimiento económico.
Plan Salmón: Una oportunidad histórica
A pesar de estos obstáculos, Monge ve una luz de esperanza en la alianza que se está forjando en el sur de Chile, a través del Plan Salmón. Este esfuerzo colaborativo, que involucra a alcaldes, gobernadores regionales y otros actores clave, es considerado por Monge como una oportunidad histórica. Ya que la iniciativa busca poder trabajar en conjunto y generar políticas públicas que favorezcan el desarrollo sostenible de la industria.
Para él, la creación de una «mirada de Estado» en torno a la salmonicultura podría ser la clave para que Chile. No solo enfrente sus desafíos internos, sino que también se mantenga competitivo en un mercado global. Donde países como Noruega ya tienen planes ambiciosos para duplicar su producción para 2030.



















