El fenómeno de El Niño está profundizando las restricciones sobre la producción mundial de harina y aceite de pescado durante 2026, principalmente debido a una menor disponibilidad de materia prima en Chile y Perú, dos países relevantes dentro de la cadena global de ingredientes marinos.
Así lo advirtió la Organización de Ingredientes Marinos (IFFO), que en su última actualización señaló que las condiciones asociadas a El Niño están teniendo un impacto significativo sobre la actividad pesquera sudamericana. A ello se suma una menor disponibilidad de materia prima en el norte de Europa y algunos países asiáticos, aunque en el caso europeo la organización precisó que la situación no está relacionada con el fenómeno climático.
Perú captura solo una cuarta parte de su cuota
Uno de los escenarios más complejos se registra en Perú, país que normalmente representa alrededor del 20% de la producción mundial de harina de pescado.
Para la primera temporada de anchoveta de 2026 en la zona norte-centro se estableció una cuota de 1.914.049 toneladas métricas, equivalente aproximadamente al 27% de la biomasa estimada. Sin embargo, las faenas fueron interrumpidas en reiteradas oportunidades antes de quedar suspendidas el 10 de junio.
Al momento de la suspensión, solo se había capturado cerca del 25% de la cuota autorizada, situación que ha mantenido la producción peruana de ingredientes marinos considerablemente por debajo de sus niveles históricos durante el año.
IFFO agregó que las condiciones asociadas a El Niño continúan fortaleciéndose y se proyecta que persistan hasta comienzos de 2027. En este escenario, se autorizó una nueva operación de monitoreo científico destinada a evaluar la distribución de la anchoveta y sus condiciones biológicas, antecedentes que permitirán determinar si existen posibilidades de retomar la actividad pesquera.
Menores capturas también en Chile
Chile también enfrenta un escenario desafiante. Según IFFO, las capturas acumuladas durante la primera parte de 2026 se mantienen considerablemente por debajo de las registradas durante el mismo período de 2025, mientras la alta presencia de ejemplares juveniles ha limitado adicionalmente las operaciones pesqueras.
La situación coincide con los resultados recientemente informados por Camanchaca, que reportó una disminución de 46% en las capturas pelágicas propias y de terceros procesadas durante el primer semestre, asociada principalmente a una menor disponibilidad de jurel y anchoveta bajo condiciones oceanográficas vinculadas a El Niño. La compañía informó además que el precio promedio de la harina de pescado aumentó 49%, hasta US$2.258 por tonelada, mientras el aceite de pescado subió 74%, alcanzando US$4.153 por tonelada.
Segundo semestre será clave para la oferta mundial
Ante la menor producción registrada en distintas zonas, IFFO señaló que el resultado global de 2026 dependerá cada vez más del desempeño de los principales productores durante la segunda mitad del año.
En este período normalmente aumenta la producción de ingredientes marinos en países como Marruecos, China, India y Omán, por lo que su desempeño será determinante para establecer hasta qué punto podrán compensar la menor disponibilidad observada en otras regiones.
China, en tanto, también está experimentando restricciones en sus importaciones debido a la menor oferta internacional. Sin embargo, las primeras estimaciones de IFFO indican que su producción doméstica de ingredientes marinos durante el primer semestre superó los niveles registrados un año antes.
Paralelamente, la producción china de alimento acuícola alcanzó 11,1 millones de toneladas durante los primeros seis meses de 2026, un incremento interanual de 17,4%. La producción acuícola del país también aumentó, desde aproximadamente 29,9 millones de toneladas en el primer semestre de 2025 hasta cerca de 31,1 millones de toneladas durante igual período de este año.
Pese al crecimiento de la actividad acuícola, IFFO estimó que el consumo de harina de pescado del sector chino fue ligeramente inferior al del año pasado, aunque la demanda se ha mantenido relativamente resistente frente a las actuales restricciones de oferta.
El comportamiento de las pesquerías durante los próximos meses será así determinante para establecer el balance final de harina y aceite de pescado en 2026, en un mercado que continúa siguiendo de cerca la evolución de El Niño y la disponibilidad de materias primas para la producción de ingredientes marinos.



















