La sostenibilidad del alimento utilizado en la producción de salmón se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la industria acuícola global. Frente a este escenario, la Global Seafood Alliance (GSA) anunció que impulsará este año un mayor compromiso del sector para enfrentar los riesgos presentes en las cadenas de suministro de alimento para peces y, en paralelo, lanzará un nuevo estándar enfocado especialmente en el salmón.
Durante su reunión anual con actores de la industria, la organización con sede en Estados Unidos advirtió que existen áreas críticas que requieren mayor control, entre ellas el uso de ingredientes provenientes de pesca ilegal, no declarada y no regulada (INDNR), así como riesgos vinculados a abusos de derechos humanos y a la deforestación asociada a cadenas de suministro como la soja, componente clave del alimento que sostiene la producción mundial de salmón, así lo desarrolla en su publicación el medio Intrafish.
Steve Hart, vicepresidente senior de desarrollo de mercados de la GSA, señaló que estos desafíos ya están siendo abordados por regulaciones en distintos países, lo que obliga a la industria a reforzar sus sistemas de garantía.
“El sector debe trabajar de forma conjunta para asegurar que el alimento utilizado en la acuicultura, especialmente en especies de alto valor como el salmón, cumpla estándares cada vez más exigentes si queremos mantener el acceso a los mercados internacionales”, explicó.
Nuevas exigencias para el alimento acuícola
La organización también confirmó que hacia finales de este año publicará la versión 4.0 de su estándar para fábricas de alimento acuícola, una actualización que reemplazará la versión 3.3 lanzada en diciembre pasado.
Según Hart, la versión anterior se implementó rápidamente luego de que el diálogo con la industria detectara áreas urgentes de mejora, particularmente en la obtención responsable de ingredientes y en la trazabilidad de aceites mezclados utilizados en la formulación de alimento.
La próxima actualización, adelantó, incorporará requisitos más estrictos para garantizar la transparencia en la cadena de suministro del alimento, elemento clave para asegurar la sostenibilidad de especies como el salmón, uno de los productos acuícolas más demandados a nivel mundial.
Nuevo estándar específico para el salmón
Uno de los anuncios más relevantes fue la creación de un nuevo estándar dedicado al salmón, cuya publicación está prevista para agosto. Este marco regulatorio introducirá cambios importantes en el proceso de auditoría, que pasará de una revisión de un día a una evaluación de dos jornadas.
El estándar estará enfocado principalmente en los centros de cultivo en corrales marinos y buscará fortalecer aspectos clave en la producción de salmón, incluyendo capacitación para buzos, mayores requisitos de seguridad y mejoras en los indicadores de bienestar animal.
Las nuevas reglas también ampliarán la supervisión sobre el manejo de especies utilizadas para el control de parásitos, asegurando que existan medidas de bienestar adecuadas tanto para el salmón cultivado como para los llamados peces limpiadores utilizados en algunos sistemas productivos.
Crecimiento de la certificación acuícola
La GSA, organización internacional que administra los programas de certificación Best Aquaculture Practices (BAP) y Best Seafood Practices (BSP), informó además que sus sistemas de certificación registraron un crecimiento del 3 % durante 2025.
Actualmente, los programas abarcan 4.308 productores en 45 países, con una tasa global de retención del 86 %. En términos de volumen, el año pasado se certificaron más de 3,2 millones de toneladas de productos procesados, junto con 10,2 millones de toneladas en plantas de alimento y 2,6 millones de toneladas en los centros.
Durante ese proceso se detectaron 7.808 no conformidades, siendo los temas de derechos humanos y responsabilidad social los más recurrentes, representando el 32,6 % de los casos. La seguridad alimentaria ocupó el segundo lugar, con un 32 %.
“Productos del mar en los que puedes confiar”
El director ejecutivo de la organización, Mike Kocsis, destacó que el trabajo de la GSA se centra en cuatro pilares fundamentales: responsabilidad ambiental, responsabilidad social, seguridad alimentaria y bienestar animal.
Según explicó, reforzar estos elementos permite fortalecer la confianza en la industria de productos del mar, especialmente en cadenas de valor complejas como la del salmón, donde la trazabilidad del alimento y las condiciones de cultivo son cada vez más observadas por consumidores y reguladores.
En esa línea, la organización lanzó recientemente un kit de marketing denominado «Seafood you can trust» (Productos del mar en los que puedes confiar), destinado a apoyar a minoristas y operadores gastronómicos en la comunicación del origen responsable de los productos del mar.
Otros estándares en desarrollo
Además de las nuevas reglas para el alimento acuícola y el salmón, la GSA adelantó que trabaja en una actualización de su estándar para cultivos de moluscos y en el desarrollo de un nuevo marco para camarón a pequeña escala, cuyo lanzamiento se proyecta para 2028.
En paralelo, la organización continúa avanzando en su objetivo de eliminar la práctica de ablación del tallo ocular en camarones hacia 2030, aunque reconoce que el sector aún necesita tiempo para adaptarse completamente a ese cambio.
Para ello se han creado comités técnicos de expertos, programas de reconocimiento para productores que ya abandonaron esta práctica y evaluaciones para identificar brechas antes del plazo de cumplimiento.


















