El ecosistema de innovación en Chile posee las condiciones para crecer y proyectarse hacia el mundo, pero para lograrlo necesita consolidar una cultura que promueva el emprendimiento tecnológico, la inversión y la cooperación internacional. Esa fue una de las ideas centrales que planteó Gary Shapiro, director ejecutivo y CEO de la Consumer Technology Association (CTA), durante su visita al país.
El ejecutivo participó en el encuentro “Innovación & Futuro: Emprendimiento, inversión y política pública para escalar I+D+i desde Chile”, organizado por la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) a través del Centro de Innovación UC Anacleto Angelini. En la instancia, Shapiro destacó el dinamismo del ecosistema local y el entorno institucional que favorece el desarrollo de nuevas ideas, así lo publica el medio digital Chocale.
“Esta es mi primera vez en Chile y estoy realmente impresionado”, comentó el líder de la organización que agrupa a más de 1.200 empresas tecnológicas y que organiza cada año la reconocida feria CES en Las Vegas.
Democracia, libertad e innovación
Durante su exposición, Shapiro subrayó que los valores democráticos y la libertad individual son factores que permiten que la innovación florezca. Según explicó, estos principios —presentes tanto en Chile como en Estados Unidos— facilitan cuestionar estructuras tradicionales y abrir espacio a nuevas soluciones tecnológicas.
A su juicio, la innovación surge precisamente cuando las personas pueden desafiar el statu quo y desarrollar algo nuevo que genere valor para la sociedad. “Crear algo que nadie ha hecho antes es el corazón de la innovación”, señaló.
El rol del Estado: reglas claras sin frenar el desarrollo
El CEO de la CTA también abordó el papel que deben desempeñar los gobiernos en el desarrollo tecnológico. En su visión, las autoridades deben establecer marcos regulatorios claros que permitan el avance de nuevas tecnologías sin obstaculizar su crecimiento.
Shapiro advirtió que un exceso de regulación puede ralentizar el progreso. Como ejemplo, mencionó a algunas economías europeas donde los procesos burocráticos han dificultado la adopción de innovaciones.
Según indicó, en esos casos muchas veces se regula antes de que las tecnologías puedan desarrollarse plenamente, lo que termina limitando la capacidad de innovar.
El ejecutivo también recordó que cada avance tecnológico suele generar temores en sus etapas iniciales, especialmente por su impacto potencial en el empleo o en las estructuras productivas existentes. Sin embargo, afirmó que la tecnología es, en esencia, una herramienta que puede utilizarse para mejorar la vida de las personas.
Innovar también implica fracasar
Otro de los puntos que destacó Shapiro fue la importancia del fracaso en el proceso emprendedor. Para el líder tecnológico, los errores forman parte esencial del aprendizaje y pueden transformarse en experiencias valiosas para futuros proyectos.
Incluso, explicó que cuando evalúa contratar a alguien suele preguntar si ha enfrentado fracasos empresariales, ya que esas experiencias reflejan capacidad de aprendizaje y resiliencia. “El éxito puede hacer que uno crea que es brillante y deje de escuchar. En cambio, cuando se fracasa se aprende”, afirmó.
Chile y su oportunidad de mostrarse al mundo
Hacia el final de su intervención, Shapiro sostuvo que Chile tiene una oportunidad concreta de posicionarse con mayor fuerza dentro del ecosistema global de innovación, especialmente si logra visibilizar el trabajo que realizan sus emprendedores. “El mundo debería saber lo que está haciendo Chile y lo que están haciendo los emprendedores chilenos”, afirmó.
El ejecutivo también llamó a fortalecer la colaboración entre Chile y Estados Unidos en ámbitos como la inversión tecnológica, el emprendimiento y el desarrollo de nuevas soluciones. En su opinión, la innovación seguirá siendo un motor clave para el crecimiento económico y el bienestar global en los próximos años.


















