A siete meses de instalarse en Puerto Montt, la multinacional de origen alemán grenke consolida su posicionamiento en el sur austral. Su meta es ser un socio financiero estratégico para la industria acuícola y su ecosistema de proveedores. Además, frente a contingencias sanitarias, eventos climáticos y exigencias operativas continuas, la empresa plantea un cambio de paradigma. Propone acceder a tecnología y equipamiento de punta sin inmovilizar el capital de trabajo.
Liquidez y agilidad

La industria del salmón opera en entornos dinámicos. Por eso, contingencias como floraciones de algas nocivas, brotes sanitarios o eventos derivados del cambio climático exigen respuestas inmediatas. En ese escenario, modernizar infraestructura o sumar equipamiento de mitigación suele tensionar el flujo de caja corporativo.
En este contexto, Osorio explicó que, «La salmonicultura enfrenta un escenario cada vez más cambiante que obliga a las empresas del sector, y a sus proveedoras de servicios, a incorporar tecnología y equipamiento de un día para otro. Pero esas inversiones no siempre están en el presupuesto, y pueden tensionar el flujo de caja justo cuando más se necesita».
El ejecutivo destacó que el arriendo operativo permite sortear estas barreras de capital, «con el renting de grenke, las empresas acceden de inmediato a la tecnología que requieren, sin inmovilizar capital y con la flexibilidad de renovarla cuando el entorno lo exige. Así, pueden concentrar sus recursos en lo que mueve su negocio y responder con rapidez, sin frenar su operación».
Soluciones a medida
Con más de 12 años de trayectoria en el mercado chileno y el respaldo de 48 años a nivel global, grenke estructura su oferta en torno a la disponibilidad y renovación constante del equipamiento. Esta abarca desde infraestructura TI (computadores, servidores e impresoras) hasta maquinaria y equipos de soporte productivo.
Uno de los principales diferenciadores para los prestadores de servicios acuícolas radica en los tiempos de respuesta. La compañía cuenta con procesos de evaluación que permiten aprobaciones en menos de una hora para montos inferiores a $50 millones. De esta forma, se agilizan adquisiciones críticas en faenas productivas y centros de cultivo. Asimismo, los propios proveedores pueden integrar este mecanismo en su oferta comercial. Así facilitan el cierre de contratos con clientes finales.
«Nuestra misión es simple: que las empresas puedan concentrarse en hacer crecer su negocio, y no en inmovilizar capital en equipos. En grenke creemos que el valor ya no está en tener el activo, sino en contar con él, funcionando y actualizado desde el primer día», subrayó el gerente regional.
Despliegue territorial
En ese sentido, el balance de los primeros siete meses de operación directa en la zona confirma la tracción de este modelo financiero entre las empresas locales. «Estos meses en Puerto Montt han confirmado que el mercado del sur está listo para un cambio de mirada: las empresas ya no buscan ser dueñas de sus equipos, sino contar con ellos disponibles, actualizados y funcionando para crecer. Hemos encontrado una excelente acogida de compañías que valoran la rapidez, la flexibilidad y la cercanía de tener un equipo local que entiende su industria», concluyó Osorio.

Finalmente, para liderar la atención técnica y comercial en la macrozona sur, la oficina de grenke en Puerto Montt cuenta con un equipo especializado:
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Javier Osorio, Gerente Regional Zona Sur.
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Ramiro Candia, Gerente de Cuentas Corporativas.
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Damaris Huichaquelen, Ejecutiva de Operaciones.
- Yamilet Gutiérrez, Asistente de Ventas quien se integrará al equipo de Grenke en los próximos días.

















