Las algas dañaron las branquias y elevaron la mortalidad durante septiembre. La contingencia obliga a revisar las expectativas de una empresa que había mejorado sus proyecciones en agosto.
Grieg Seafood estimó una pérdida de aproximadamente 1.000 toneladas de biomasa tras un evento de algas que provocó daño branquial y mayor mortalidad en un centro de cultivo. La compañía informó el episodio el 2 de octubre.
Menor cosecha y mayores costos
La mortalidad aumentó gradualmente durante septiembre. La empresa rebajó su previsión de cosecha para 2026 desde 31.000 a 29.000 toneladas y elevó el costo de cultivo esperado de 67,5 a 71 coronas noruegas por kilogramo. Calculados a partir de esas cifras, los ajustes equivalen a una reducción de 6,5% en la cosecha proyectada y un aumento de 5,2% en el costo unitario.
La rebaja de 2.000 toneladas en la cosecha también refleja la suspensión temporal de cosechas en el centro afectado. Es un indicador distinto de la pérdida estimada de biomasa.
Un retroceso tras la recuperación anunciada en agosto
Grieg concentra sus centros de cultivo en Rogaland, en el suroeste de Noruega. El nuevo escenario revierte la mejora anunciada unas semanas antes. En su reporte semestral, publicado el 27 de agosto, había elevado la meta anual desde 30.000 a 31.000 toneladas, respaldada por una recuperación productiva y mejores condiciones biológicas al comenzar el segundo semestre.
El primer semestre, sin embargo, había sido complejo. Hasta junio, la compañía cosechó 13.788 toneladas, frente a 16.269 en igual periodo de 2025. El costo de cultivo se situó en 70,9 coronas noruegas por kilogramo, por encima de las 56,6 del año anterior. Estas cifras corresponden a un periodo previo al evento de algas de septiembre.
En ese informe, la firma esperaba mejorar sus costos durante la segunda mitad del año y mantenía su previsión anual en 67,5 coronas por kilogramo. El episodio de septiembre modificó, por tanto, las expectativas con las que había iniciado esa etapa de recuperación.
El anuncio también tuvo una reacción bursátil. Según Investing.com, las acciones de Grieg registraron una caída superior al 5% durante la jornada del lunes 5 de octubre, tras conocerse el ajuste de sus previsiones.
Mortalidad por algas: daño branquial y mortalidad posterior
El daño branquial ayuda a entender el riesgo sanitario. En una explicación técnica publicada en mayo de 2025, el Instituto de Investigación Marina de Noruega explica que ciertas algas pueden lesionar las branquias mediante estructuras duras, obstruirlas con mucosidad o colonias gelatinosas, o afectarlas con sustancias tóxicas. La consecuencia es una menor capacidad para captar el oxígeno disuelto en el agua, que puede causar asfixia.
Los peces de cultivo enfrentan una vulnerabilidad adicional: permanecen confinados en las jaulas y no pueden alejarse del área afectada. Además, el organismo advierte que la mortalidad puede continuar después de disminuir la concentración de algas, debido a las lesiones que dejó la exposición y al estrés posterior.
Por ello, el monitoreo permite identificar las especies presentes y orientar medidas para reducir el contacto con los peces. Entre las opciones generales descritas por el instituto figuran barreras de burbujas y otras intervenciones para limitar la exposición. Su eficacia depende de la situación y las alternativas son limitadas una vez afectado un centro.
Grieg no identificó el centro ni la especie de alga involucrada. La compañía señaló que el evento no afectará la producción de 2027 y que seguirá evaluando sus consecuencias operacionales y financieras.


















