En los países productores de salmón, la estación invernal presenta desafíos para la acuicultura, con bajas temperaturas y condiciones climáticas adversas. En este contexto, la harina de krill emerge como un aliado crucial para mejorar los resultados en la cría de salmón durante este período.
El invierno conlleva riesgos para la salud de los peces, ya que las bajas temperaturas debilitan su sistema inmunitario, volviéndolos más propensos a enfermedades. La falta de apetito entre los peces durante este período es común, especialmente cuando las temperaturas descienden por debajo de los ocho grados centígrados, exponiéndolos a amenazas como las úlceras invernales.
Estimulación del apetito y fortalecimiento inmunológico
Marianne Nergård, Directora de Producto de Nutrición Sanitaria Animal de Aker BioMarine, destaca la importancia de asegurar que los peces estén en óptimas condiciones durante el invierno. La harina de krill se presenta como una solución integral, estimulando el apetito de los salmónidos y fortaleciendo su sistema inmunitario.
La adaptación al frío mediante la reducción de la ingesta es parte del ciclo vital natural, pero en las pisciculturas, los peces enfrentan desafíos adicionales, como tratamientos contra los piojos de mar y otros eventos estresantes. La harina de krill se destaca al proporcionar nutrientes esenciales que refuerzan el sistema inmunitario antes, durante y después de estos eventos, promoviendo el crecimiento y la regeneración de tejidos.

La harina de krill no solo es atractiva para los peces, estimulando su apetito, sino que también ofrece una amplia gama de nutrientes fundamentales, como ácidos grasos EPA y DHA, minerales, vitaminas, proteínas, nucleótidos y antioxidantes. «Por estas razones, consideramos que la harina de krill es el paquete perfecto para ayudar a mantener el apetito y el estado nutricional de los salmónidos y otros peces de piscifactoría durante los difíciles meses de invierno», afirma Marianne Nergård.
En resumen, la harina de krill emerge como el paquete perfecto para mantener la vitalidad y la salud de los peces durante la estación invernal, contribuyendo significativamente a la sostenibilidad y eficiencia de la acuicultura.



















